Del espacio participaron la Secretaría de Minería, el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, la Secretaría de Energía y Ambiente, el Departamento Provincial de Aguas, el Ente de Desarrollo de la Región Sur, el Municipio de Ingeniero Jacobacci, la empresa Calcatreu SAU y los productores de la zona.
Esa presencia simultánea de organismos con competencias distintas —agua, energía, economía, minería, municipio— fue uno de los elementos más valorados por quienes participaron. La fragmentación institucional es uno de los problemas históricos del desarrollo rural patagónico. Esta mesa intentó, al menos en su primera edición, romper esa lógica.
El agua, el recurso clave
En la agenda de trabajo, el acceso al recurso hídrico ocupó un lugar central. El DPA recibió planteos vinculados a perforaciones y limpieza de aguadas, dos necesidades críticas para los establecimientos ganaderos de la zona. El organismo no solo escuchó: comprometió relevamientos técnicos en campo y presentó líneas de acción de corto plazo para mejorar el abastecimiento de agua en los predios productivos linderos al proyecto.
En la estepa patagónica, el agua no es un recurso más. Es la diferencia entre producir y abandonar. Que la mesa haya puesto ese tema sobre la mesa en su primera sesión indica que los participantes llegaron con los problemas reales.
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La primera Mesa Técnica Productiva reunió al Estado, productores y Calcatreu SAU en Jacobacci.
Prensa de gobierno de Río Negro.
Infraestructura, acompañamiento técnico y ganadería
Más allá del agua, la jornada abordó infraestructura rural, acompañamiento técnico y el fortalecimiento general de la actividad ganadera. Mariela Maggi, del Equipo Territorial de la Secretaría de Energía y Ambiente, describió el espíritu del encuentro: "logramos un intercambio acerca de sus necesidades y expectativas para sostener la actividad productiva".
Maggi también señaló que la mesa no es un evento aislado. Tendrá continuidad con encuentros periódicos, asistencia técnica sostenida y definiciones que permitan mejorar el desarrollo productivo de la región. La diferencia entre una mesa que genera resultados y una que se disuelve en buenas intenciones suele estar justamente ahí: en la periodicidad y en el seguimiento de los compromisos asumidos.
La voz de los superficiarios
Bruno Apis, presidente de la Asociación de Superficiarios Unidos de Patagonia, aportó una mirada que equilibra dos intereses que muchas veces se presentan como incompatibles.
"Estoy muy conforme con el interés de la Provincia en acercar posiciones, tanto para acompañar un desarrollo que es importante para Río Negro como para conservar la producción y las buenas relaciones entre los superficiarios y las empresas", expresó.
Esa declaración condensa el desafío de fondo: el Proyecto Calcatreu representa una apuesta estratégica para la economía rionegrina, pero su viabilidad de largo plazo depende de que quienes viven y producen en el territorio no sean desplazados.