Con este paso, Río Tinto se compromete a finalizar una planta que quedó al 75% de su construcción en 2023, lo que elevará la capacidad productiva del proyecto en 10.000 toneladas anuales de carbonato de litio.
La finalización de esta etapa no solo fortalecerá la posición de Fénix como uno de los principales emprendimientos de litio en Argentina, sino que también tendrá un impacto económico significativo en Catamarca.
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Pulgar para arriba
La proyección es muy auspiciosa y la apuesta por Argentina se mantiene firme. De hecho, hace unas semanas desde Arcadium Lithium comunicaron que, a pesar de las condiciones del mercado durante el año pasado, la compañía logró un incremento del 20% interanual en la producción.
Logró este resultado a partir de la producción de su proyecto Fénix y de Olaroz, con un volumen de 44.115 toneladas de carbonato de litio y 4.541 toneladas de cloruro de litio.
Un gigante del litio en Argentina
Río Tinto se ha consolidado en los últimos años como la mayor productora de litio en el país tras la adquisición de los activos de la australiana Arcadium Lithium, en una operación valuada en 6.700 millones de dólares.
Con esta compra, la compañía pasó a controlar dos de los seis proyectos de litio en producción en Argentina: el Salar de Olaroz, en Jujuy, y Fénix, en Catamarca. Además, avanza en la integración del proyecto Rincón, en Salta, reforzando su liderazgo en la industria minera a nivel global.
Por otro lado, Río Tinto solicitó su incorporación al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) con un ambicioso plan de inversión de 2.500 millones de dólares para expandir su planta en Rincón Litio.
Las obras, que se espera concluyan a mediados de 2025, permitirán a la empresa operar tres proyectos estratégicos destinados a la exportación de este mineral clave para la transición energética.