El sector minero es el quinto complejo exportador del país, y en provincias como Jujuy, Santa Cruz, San Juan y Catamarca, representa en promedio el 80% de sus exportaciones. A pesar de su importancia, la actividad minera en Argentina representa solo el 1.2% del PBI, una cifra significativamente menor en comparación con otras economías mineras de la región, donde puede alcanzar hasta el 10%.
Un impulso a la exportación
En este contexto, la eliminación de los aranceles busca cerrar esa brecha y generar las condiciones para la recuperación económica, la creación de empleo y un mayor volumen de exportaciones. El escenario es auspicioso. Hace unos días se conoció un informe conjunto de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) y la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) que proyectaba un crecimiento del 14% en las exportaciones mineras argentinas para 2025, alcanzando un récord histórico en términos nominales. Este hito, que marcaría el quinto año consecutivo de aumento exportador, se sustenta en la creciente demanda global de minerales críticos para la transición energética, a pesar de los desafíos en la producción de oro y plata.
El decreto detalla las posiciones arancelarias de la Nomenclatura Común del Mercosur (N.C.M.) que ahora tienen un arancel de exportación del 0% en un anexo adjunto al documento.
Además de la reducción arancelaria, el Decreto 563/2025 deroga formalmente el Decreto 308/2022. Este decreto anterior había creado el "Registro Optativo de Exportaciones de Cobre" para promocionar la actividad minera. Sin embargo, el registro nunca llegó a ser operativo, por lo que su eliminación no afecta a ningún beneficiario inscrito ni a derechos adquiridos. La derogación se justifica por la necesidad de simplificar la gestión pública y eliminar funciones redundantes.