El consorcio ganador de la licitación está liderado por PowerChina, acompañado por Beijing Chengdong —responsable de la fabricación— y la firma santafesina RAFA S.A. como único eslabón argentino de la cadena. Beijing Chengdong exhibe en su catálogo las llamadas "casas contenedor": módulos prefabricados con armazones de acero especial, ensamblables con bulones en distintas combinaciones horizontales y apilables hasta tres pisos. La promesa es una instalación exprés ya que llegan al terreno con el mobiliario, los electrodomésticos y las terminaciones interiores ya colocados; y solo resta montarlos.
El antecedente regional más cercano de la compañía asiática es un campamento minero en México durante 2025: 10.000 metros cuadrados de alojamiento, oficinas y restaurantes, reforzados con tensores y cables de anclaje para soportar vientos extremos. Un modelo que ahora apunta a replicarse en la Argentina.
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La mitad de precio: traer el campamento de Beijing cuesta USD 700 el m² contra USD 1.300 local.
La aritmética que define el ganador
Los números explican con brutalidad por qué la obra cruzó el Pacífico en lugar de construirse a pocos kilómetros del emplazamiento. Fabricar ese tipo de módulos en China cuesta aproximadamente USD 500 por metro cuadrado y el flete internacional agrega unos USD 200 más llegando a un tota de USD 700 por metro cuadrado puesto en Argentina. Construir el mismo campamento de manera permanente en el país tiene un costo de USD 1.300 por metro cuadrado. Casi el doble.
La oferta del consorcio liderado por PowerChina fue de USD 52 millones. La firma nacional Modular Homes, única alternativa local competitiva, cotizó el trabajo en USD 70 millones. La brecha de USD 18 millones representa apenas el 0,01% de la inversión total de USD 18.000 millones proyectada para Vicuña.
Una diferencia minúscula en términos relativos, pero suficiente para inclinar la balanza hacia Beijing, especialmente cuando el consorcio asiático accede a las exenciones aduaneras del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), del que Vicuña participa como Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo (PEELP).
Detrás de los metros cuadrados y los contenedores de acero hay una dimensión que los balances no registran con facilidad: el trabajo que no existirá. En la construcción modular, el 80% de la obra transcurre dentro de la fábrica. Si este campamento se construyera en territorio argentino, traccionaría al menos 500 empleos directos, según estimaciones de fuentes de la industria consultadas por el diario Perfil. Al importarlo desde China, esa cifra se desploma a apenas 50 puestos locales, limitados a tareas de logística y montaje en el terreno sanjuanino.