ver más

Déficit global de uranio: el Proyecto Amarillo Grande en Río Negro surge como clave

Ante el déficit global de uranio, Blue Sky Uranium impulsa el Proyecto Amarillo Grande en Río Negro, un distrito clave para abastecer la demanda mundial.

El mundo enfrenta un déficit estructural de uranio. La demanda global alcanza entre 160 y 180 millones de libras de UO por año, mientras la producción minera en 2024 apenas llegó a 156 millones de libras. La Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA) proyecta que esa demanda subirá a 238 millones de libras anuales para 2030, impulsada por la expansión nuclear en Asia, Europa y América del Norte. En ese contexto, Blue Sky Uranium Corp. difundió un reporte en el que expone el potencial de la Patagonia y hace foco en el Proyecto Amarillo Grande, ubicado en la provincia de Río Negro.

Con aproximadamente 300.000 hectáreas de derechos mineros, el proyecto integra una serie de descubrimientos de uranio y vanadio realizados a lo largo de casi dos décadas, en un corredor mineralizado de 145 kilómetros de extensión. Las tres propiedades principales —Ivana, Anit y Santa Bárbara— definen un distrito de clase mundial que la empresa descubrió in-house, comenzando con la detección de uranio en la cuenca de Río Negro en 2006.

La mineralización es de tipo arenisca y superficial, lo que representa una ventaja operativa significativa: los depósitos se ubican a menos de 25 metros de profundidad, no requieren voladura ni trituración, y están alojados en sedimentos clásticos poco consolidados. Este perfil geológico es comparable al de los grandes distritos uraníferos de Kazajistán, responsables del 39% de la producción mundial en 2024.

Ivana: el depósito bandera

El Depósito Ivana concentra los recursos más avanzados del proyecto. Según la estimación actualizada con fecha efectiva de octubre de 2023, el depósito cuenta con 19,7 millones de toneladas de recursos indicados a una ley de 333 ppm de uranio y 105 ppm de vanadio, que contienen 17 millones de libras de UO y 8,1 millones de libras de VO.

A esto se suman 5,6 millones de toneladas de recursos inferidos a 262 ppm de uranio, con 3,8 millones de libras adicionales de UO y 2,4 millones de libras de VO. El 80% de los recursos se clasifica en categoría indicada, lo que refleja un nivel de confianza geológica elevado para un proyecto en etapa de estudios de prefactibilidad.

En febrero de 2024, Blue Sky publicó una Evaluación Económica Preliminar (PEA) actualizada para Ivana, preparada bajo estándar NI 43-101. Los resultados fueron contundentes. Con un precio base de US$75 por libra de UO, el proyecto arroja un Valor Actual Neto (VAN) después de impuestos al 8% de US$227,7 millones, una Tasa Interna de Retorno (TIR) del 38,9% y un período de recuperación de capital de 1,9 años. En el escenario de precio spot —tomando US$105 por libra, nivel alcanzado por el mercado en 2024— el VAN sube a US$418,3 millones y la TIR trepa al 57%, con recuperación en apenas 1,3 años.

El costo capital de preproducción, incluyendo una contingencia de US$35,4 millones, asciende a US$159,7 millones. Los costos operativos son competitivos: el costo total de caja promedio durante la vida de la mina es de US$23,29 por libra de UO neto de créditos, y el costo all-in sustaining de US$24,95 por libra. La operación proyectada es una mina a cielo abierto superficial sin voladura, con una vida de producción de 11 años, tasa de procesamiento de 2,17 millones de toneladas por año y producción anual promedio de 1,5 millones de libras de UO, totalizando 16,5 millones de libras a lo largo de la vida de la mina.

En diciembre de 2024, Blue Sky cerró un acuerdo de joint venture con Abatare Spain, S.L.U. ("COAM") que define un camino claro hacia la producción sin requerir financiamiento propio de corto a mediano plazo. Bajo el acuerdo de earn-in, COAM puede ganar hasta el 49,9% del Depósito Ivana mediante el gasto de US$35 millones en 36 meses, destinados a avanzar el proyecto hasta la conclusión de un estudio de factibilidad y testear objetivos de exploración en el sector Ivana. En una segunda etapa, COAM puede ampliar su participación hasta el 80% financiando los costos de capital estimados para alcanzar la producción comercial, del orden de US$160 millones.

Blue Sky retiene el 100% del control de más del 50% del Proyecto Amarillo Grande, incluyendo la zona ISR, la propiedad Anit y Santa Bárbara, con potencial de mineralización ciega más profunda.

Proyecto Ivana uranio Eurnekian Corporación América Río Negro Minería.jpg

La PEA 2024 proyecta un VAN de US$227,7M y TIR del 38,9% a US$75/lb de uranio base case.

Programa de perforación y recursos en actualización

A finales de 2025, el programa de perforación de relleno de 328 pozos totalizando 4.959 metros de perforación RC concluyó exitosamente. Aproximadamente el 15% de los pozos (51 en total) interceptaron al menos 1 metro a 0,1% o 1.000 ppm de UO. Adicionalmente, se delimitó una nueva área de mayor ley de uranio que podría sustentar mayor tonelaje y economías mejoradas en estudios futuros.

En el primer trimestre de 2026 se iniciaron la actualización de recursos minerales y los programas hidrogeológico y metalúrgico. Para el tercer trimestre de 2026 se espera el informe final de recursos y la conclusión del Estudio de Prefactibilidad (PFS), con la Factibilidad completa proyectada para el segundo trimestre de 2027.

El proceso metalúrgico de Ivana, desarrollado con INVAP y el Saskatchewan Research Council, consta de dos etapas simples. La primera es un lavado húmedo y tamizado que concentra el material, logra una reducción de masa del 77% y recuperaciones del 89% para uranio y vanadio, con un aumento de grado de aproximadamente 4 veces. La segunda etapa aplica lixiviación alcalina sin oxidantes adicionales ni flotación, con recuperaciones del 95% para uranio y 60% para vanadio. La recuperación global del proceso es del 85% para uranio y 53% para vanadio, valores incorporados en la PEA de 2024.

Entre proyectos y el contexto

Con un déficit proyectado de 164 millones de libras de UO para 2040, la ventana estratégica para nuevos productores es clara. Blue Sky complementa su portafolio con dos proyectos de recuperación in-situ (ISR) en la Cuenca del Neuquén: el Proyecto Chihuidos de 60.000 hectáreas bajo control 100% propio, y el Proyecto Corcovo de 20.000 hectáreas bajo opción. Datos de más de 200 pozos de petróleo y gas en Corcovo confirmaron potencial de descubrimiento de uranio, con secciones de hasta 10 metros de espesor a lo largo de una tendencia de más de 10 kilómetros.

Argentina ofrece además un marco legal que garantiza la compra de uranio por productores nacionales y permite la exportación a clientes internacionales, con una demanda local anual de aproximadamente 487.000 libras de UO y sin producción doméstica activa en la actualidad.

FUENTE: Blue Sky Uranium Corp