Con una planta de trituración que alcanzó un récord de 1.109 t/h, Lindero se encamina a cumplir con la meta anual de producción proyectada
En Lindero, Argentina, la historia fue de mejora sostenida. Con 23.550 onzas producidas, un 16 % más que en el trimestre anterior, la operación recuperó eficiencia gracias al aumento de la ley de mineral y al procesamiento de inventarios apilados anteriormente. Pero lo más llamativo fue lo que ocurrió fuera del circuito de molienda: la inauguración de una planta fotovoltaica de 14,5 MWh que aportó en junio el 26 % del consumo energético del sitio. Una jugada que ahorró más de 286.000 litros de diésel.
Mapeo global
El comunicado deja ver que la minera aprendió a moverse con agilidad en terrenos diversos —desde las montañas de Perú hasta las sabanas de África occidental—, y que en pleno rediseño de su portafolio operativo, sigue cumpliendo sus promesas. La meta anual, entre 309.000 y 339.000 GEO, sigue firme.
A nivel global, la firma anunció una producción consolidada de 71.229 onzas equivalentes de oro (GEO) entre abril y junio de este año, una cifra que mantiene su pulso frente al mismo trimestre de 2024, cuando registró 71.368 onzas.
La historia del segundo trimestre de Fortuna no puede contarse sin visitar sus minas clave. En Séguéla, Costa de Marfil, la estrella ascendente de la compañía, se produjeron 38.186 onzas de oro, manteniendo el ritmo del primer trimestre. Aunque la recuperación del mineral se vio ligeramente afectada por mantenimiento en una de las columnas de lixiviación, el incremento en la ley del mineral a 3,0 g/t compensó el desliz. A un año de su entrada en operaciones, Séguéla no solo se afianza como fuente confiable, sino que coquetea ya con el extremo superior de su guía anual.
En Caylloma, Perú, el trimestre fue más discreto. Produjo 9.493 GEO, impulsados principalmente por la extracción de plata, plomo y zinc. Es un activo maduro, pero su consistencia sigue siendo una pieza útil para la diversificación de metales.
Abril y mayo trajeron también cambios importantes. Fortuna completó la venta de la mina San José, en México, y se deshizo de Yaramoko, en Burkina Faso, como parte de un proceso de consolidación de activos. Es un movimiento que no sorprende: al deshacerse de operaciones más maduras o con menor potencial a largo plazo, la empresa se enfoca en minas con márgenes más atractivos y ciclos de vida más largos.
En total, las minas vendidas aportaron poco más de 4.700 onzas en el trimestre antes del cierre de los tratos. Cifras menores, pero que ilustran una narrativa más grande: Fortuna no solo produce, también reconfigura su tablero.
Lo que sobresale en este trimestre no son solo los números, sino lo que anticipan. La incorporación de energías renovables en Lindero, el rendimiento consolidado de Séguéla y la salida de activos no estratégicos muestran a una compañía que se mueve rápido.