El RIGI y un piso de inversiones de US$ 57.000 millones
Para alcanzar estas metas, el sector requiere un flujo sostenido de capitales. El Ejecutivo prevé un piso mínimo de inversiones cercano a los US$ 57.000 millones. Un dato clave ilustra el peso estratégico de la actividad: el 68% de los montos anunciados bajo el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) corresponde a la minería.
El desglose por mineral revela una jerarquía estratégica clara:
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Cobre: US$ 41.190 millones distribuidos en nueve proyectos —nuevas operaciones y ampliaciones—, lo que lo consolida como el mineral de mayor tracción inversora.
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Litio: US$ 14.046 millones asignados a 12 proyectos en distintas etapas de operación y desarrollo.
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Plata: US$ 544 millones comprometidos en un proyecto específico.
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Oro: US$ 231 millones concentrados en dos iniciativas puntuales.
Retención de divisas y derrame en la economía local
Uno de los aspectos más relevantes del informe oficial es la estimación del impacto real en el mercado interno. Según la Secretaría de Minería, entre el 67% y el 80% de los ingresos por exportaciones quedarán dentro de las fronteras nacionales; solo el 20% restante tendría salida neta hacia el exterior.
Este flujo de capital dinamizará la economía a través de diversos canales: remuneración a proveedores nacionales de bienes y servicios, pago de salarios y contribuciones a la seguridad social, y transferencias directas al Estado mediante el Impuesto a las Ganancias, regalías, fideicomisos e impuestos a la producción. En términos nominales, el documento precisa que de los US$ 36.250 millones proyectados en exportaciones, entre US$ 24.288 y US$ 31.610 millones podrían permanecer dentro del país.
Por otro lado, según la secretaria de Minería, el 12,9% del ingreso neto "es pasible tanto de ser reinvertido y utilizado a nivel local como de ser potencialmente remitido al exterior".
Del oro al cobre: un cambio de paradigma
En la actualidad, el oro lidera la generación de divisas del sector. Durante el primer trimestre de 2024, Argentina exportó minerales por US$ 2.406 millones, una cifra récord para ese período. No obstante, la composición de las ventas externas experimentará una transformación profunda hacia 2036.
El cobre asumirá el rol protagónico a partir de 2030 y explicará la mayor parte del crecimiento proyectado, desplazando a otros metales en la balanza comercial minera. En paralelo, el 12,9% del ingreso neto disponible se mantiene como margen flexible que las empresas pueden reinvertir localmente o remitir a sus casas matrices según las condiciones del mercado.
El éxito de este plan descansa sobre dos pilares: sostener la estabilidad regulatoria y macroeconómica que desbloqueó los grandes proyectos cupríferos, y resolver los cuellos de botella logísticos que aún condicionan la competitividad de la industria.
FUENTE: Secretaría de Minería