Si bien los tiempos corren según lo estipulado, como pudo saber +e de fuentes gubernamentales pampeanas, se esperaba que la empresa a cargo del desarrollo completara la entrega de información requerida. Esos datos serán procesados por la cartera de Medioambiente, que planifica su audiencia la semana siguiente en Macachin, localidad cercana a Santa Rosa.
Junto a la de La Pampa, Neuquén y Río Negro, resta conocer la decisión de Buenos Aires, que en una llamativa maniobra exigió al Gobierno nacional un acceso de los costos de la obra, la autoridad ambiental tienen como rol detectar aspectos como el impacto en la flora y fauna, la protección de zonas potencialmente arqueológicas y las recomendaciones de medidas de mitigación.
“Damos nuestro aval para que rápidamente avance la construcción de un gasoducto tan necesario. Damos nuestro aval para que se apruebe la operatividad del oleoducto hacia Chile (OTASA) y se anticipe la concesión de Oldelval, porque se necesita un nuevo oleoducto para comercializar el petróleo”, aseguró sobre el avance del ducto el mandatario neuquino, Omar Gutiérrez, quien agregó: “Es necesario un acuerdo y un consenso para que se anticipe a un oleoducto paralelo y no tengamos cuello de botella para el año que viene”.
Lo mismo sucedió del lado rionegrino. El último viernes, la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático, que conduce Dina Migani, estuvo a cargo de la organización de la audiencia en la que se repasó cada detalle del impacto sobre los 60 kilómetros de territorio que se verán afectados.
“Es un mecanismo que permite que todos y todas podamos contribuir a la calidad de las decisiones públicas, gracias a la puesta en común de diferentes conocimientos y perspectivas de distintos actores sociales que enriquecen el debate”, expresó la funcionaria.