La fuerte caída de la demanda, que podría reducir el consumo en un 25% respecto al 2019, representa una amenaza significativa para Shell, que es la mayor minorista petrolera del mundo con más de 40.000 estaciones de servicio. La compañía anglo-holandesa dijo recortó su proyección de precios del gas y el petróleo para 2020, lo que resultó en un cargo después de impuestos en el rango de los 400 millones a 800 millones de dólares.
Los precios del crudo referencial Brent perdieron cerca de un 65% en el primer trimestre y cotizaban bajo los 23 dólares por barril el martes, como resultado de la fuerte caída de la demanda global por el coronavirus y por las promesas de Arabia Saudita y Rusia de que elevarán su producción.
Shell señaló que este mes la reducción de su gasto en entre 5.000 millones y 20.000 millones de dólares o menos y suspendería su enorme plan de recompra de acciones por 25.000 millones de dólares en un esfuerzo por lidiar con la situación.
La producción de petróleo de Shell en el primer trimestre habría caído en un 4,5% frente al cuarto trimestre de 2019, mientras que los volúmenes de gas natural licuado (GNL) habrían disminuido en 2,3%.