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Petróleo: el Brent vuelve a superar los US$106 ante la tensión por el estrecho de Ormuz

El crudo subió hasta 2,2% tras el rechazo de Donald Trump a una propuesta de Irán para avanzar hacia la reapertura del corredor marítimo.

El precio del petróleo volvió a subir este lunes después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazara una propuesta de Irán para avanzar hacia un acuerdo y reabrir el estrecho de Ormuz. El Brent llegó a US$106,60 por barril, mientras que el WTI se ubicó por encima de los US$94.

La evolución de las exportaciones de Medio Oriente y la posibilidad de nuevas restricciones al diésel en Estados Unidos también presionan al mercado.

El precio del petróleo vuelve a subir

De acuerdo a datos de Reuters, los futuros del Brent subieron US$2,28, un 2,2%, hasta los US$106,60 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) avanzó US$1,70, un 1,8%, hasta los US$94,11. Con ese movimiento, el Brent quedó encaminado a registrar su mayor precio de cierre desde el 15 de septiembre.

Durante el fin de semana, Irán sostuvo que la vía diplomática es la única alternativa para resolver el conflicto con Estados Unidos e Israel. Sin embargo, Trump dijo que había rechazado la propuesta, aunque también dejó abierta la posibilidad de nuevas conversaciones durante esta semana.

La situación genera incertidumbre sobre la normalización del tránsito por Ormuz. Antes del conflicto, por ese estrecho circulaba cerca de una quinta parte del suministro mundial de crudo, unos 20 millones de barriles diarios.

FOTO DE ARCHIVO. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firma una orden ejecutiva en la Casa Blanca en Washington, Estados Unidos. 8 de abril de 2025. REUTERS/Nathan Howard

Según una fuente citada por la agencia internacional, mediadores de Qatar mantendrían reuniones por separado con funcionarios de Irán y Estados Unidos entre este lunes y martes.

Las exportaciones de Medio Oriente, debajo de los niveles previos

Los envíos de petróleo de los principales productores de Medio Oriente mostraron una recuperación durante septiembre. De acuerdo con datos preliminares de Kpler, las exportaciones llegaron a 12,8 millones de barriles diarios, el nivel más alto desde el inicio de la guerra en febrero.

El repunte estuvo impulsado principalmente por Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos. Los embarques a través del estrecho de Ormuz se encaminan a alcanzar unos 7,4 millones de barriles diarios durante septiembre.

Arabia Saudita también modificó el recorrido de parte de sus exportaciones después de los ataques que afectaron su oleoducto East-West. El país trasladó cargamentos desde el puerto de Yanbu, sobre el mar Rojo, hacia Ras Tanura, en la costa del Golfo.

FOTO DE ARCHIVO: La refinería de petróleo y la terminal petrolera de Ras Tanura de Saudi Aramco, en Arabia Saudí, 21 de mayo de 2018. REUTERS/Ahmed Jadallah

Los datos de la consultora muestran que Arabia Saudita podría cerrar el mes con exportaciones de unos 5,4 millones de barriles diarios, frente a los 2,446 millones de agosto. En Ras Tanura, los embarques alcanzarían unos 3,6 millones de barriles diarios, contra 929.000 barriles diarios el mes pasado.

Sin embargo, la recuperación todavía no implica una vuelta a los niveles anteriores al conflicto. Las exportaciones combinadas de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Omán, Qatar, Kuwait e Irán permanecen unos 6 millones de barriles diarios por debajo de los 18,8 millones registrados en febrero.

"A pesar del aumento del tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz, los flujos se mantienen por debajo de los niveles anteriores al conflicto, lo que provoca una escasez de oferta en el mercado", señaló Giovanni Staunovo, analista de UBS, según Reuters.

En este contexto, Saudi Aramco analiza la posibilidad de ofrecer descuentos sobre sus precios oficiales de venta para el crudo cargado en la costa de Omán, con el objetivo de compensar a compradores por el aumento de los costos de flete.

Nueva presión sobre el mercado

La evolución del mercado de combustibles en Estados Unidos agrega otro factor de incertidumbre. Las autoridades estadounidenses evalúan una posible restricción a las exportaciones de diésel después de que el precio del combustible alcanzara máximos históricos durante las últimas semanas.

Esa posibilidad comenzó a ampliar la diferencia entre los futuros del Brent y del WTI. La señal que observa el mercado es que las refinerías podrían reducir el procesamiento de crudo si una mayor cantidad de diésel queda destinada al mercado interno.

El precio del diésel viene subiendo por las interrupciones en el suministro vinculadas con los conflictos en Medio Oriente y Ucrania, a lo que se suman las restricciones a las exportaciones aplicadas por Rusia y China.

En ese escenario, Goldman Sachs, uno de los grupos de banca de inversión y de servicios financieros más grandes a nivel mundial, advirtió que una eventual escasez de diésel en Estados Unidos podría trasladarse rápidamente a otros mercados.