La prima del Brent sobre el WTI estaba cerca de su cota más estrecha desde 2016, lo que restaba competitividad al crudo estadounidense en los mercados internacionales.
A este contexto, hay que sumarle que el fuerte impacto del coronavirus en la economía mundial está trayendóle viento en contra a toda la industria del petróleo, en especial al los frackers. El shale en Estados Unidos está sufriendo la reducción de la demanda y de la desvalorización del barril.
Para combatir los perjuicios económicos provocados por la pandemia, la Fed rebajó el domingo sus tasas de interés clave hasta cerca de cero. El Banco de Japón alivió más tarde su política monetaria en una reunión de emergencia.
"Está claro que los principales bancos centrales del mundo están usando todas sus herramientas disponibles para evitar una crisis, pero parece que el temor a la pandemia se está haciendo con el control de los inversores", dijo Hussein Sayed, estratega jefe de mercados de FXTM.
Mientras, la producción industrial china cayó un 13,5% -mucho más de lo esperado- en enero-febrero en comparación con el mismo periodo del año previo, su lectura más débil desde enero de 1990, cuando comenzaron los registros de Reuters.
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