Según el organismo nacional, en mayo la provincia de Neuquén tenía 3132 equipos de GNG habilitados en vehículos, tanto de pequeño porte, como camionetas y pick ups. En tanto que en el mismo mes del año anterior tenía 3740 vehículos con ese sistema.
Ya no parece ser negocio instalar un equipo de GNG en el vehículo también por el precio del gas y el desgaste que padecen los motores. Instalar un cilindro cuesta alrededor de $300 mil y representa una inversión inicial importante.
A nivel nacional, la cantidad de vehículos habilitados con las obleas de GNC era de 1.659.476, mientras que el mismo mes de 2022 la cifra era un poco más alta: 1.775.811 vehículos con el sistema a gas.
El diagnóstico para pasarse a este sistema cambió con los precios de los combustibles y la crisis. Además, la reconversión de vehículos que usaba este tipo de sistema había aumentado durante la pospandemia, pero después se estabilizó.
En el período 2021-2022 después de la salida de la pandemia, en el país hubo un crecimiento en la reconversión de vehículos a GNC, que fue del 39%, mientras que en la provincia de Neuquén fue del 23,9%.
Ese es un dato clave también, porque en Neuquén, en los primeros cinco meses de este año la cantidad de reconversiones al GNC pasó de 51 a 33 vehículos, en comparación con el año pasado.
El combo entra en la crisis generalizada en el consumo de combustibles, sobre todo a nivel doméstico donde ya no es barato ni conveniente la reconversión al GNC.