Mauro Chávez, analista principal para temas de gas en América Latina de Wood Mackenzie, explicó que los yacimientos no convencionales tienen un fuerte declive sin inversión intensiva, como ha explicado en otras notas +e por eso Vaca Muerta sufrió con más rapidez el golpe de la pandemia. Para evitar la escasez, Chávez señaló que la Argentina necesitará otra terminal de regasificación de GNL, de cara al 2022. Caso contrario, las importaciones llegarían a u$s 3000 millones.
"Como las importaciones de GNL son pagadas por el estado- a través de IEASA- con transferencias del tesoro nacional, esto podría agregar más estrés a la capacidad de Argentina para pagar la deuda externa", advirtió Chávez. “Argentina tiene los recursos naturales para proporcionar servicios energéticos competitivos a su población e industrias. A pesar de las buenas intenciones, la intervención del gobierno en los mercados puede tener consecuencias no deseadas", añadió.
En los últimos años, la Argentina tuvo un boom del sector gasífero de la mano de las innovaciones en la explotación de rocas shale. Compañías de primer nivel, como YPF y Tecpetrol, tienen concesiones que dieron ejemplo mundial sobre tecnología para producir shale gas en Vaca Muerta. La enorme producción se convirtió en un problema al faltar mercados, tanto internos como una estrategia para evacuar el fluido en el exterior a través del GNL.
La pandemia del nuevo coronavirus impactó negativamente en toda la economía del país y los campos hidrocarburíferos, aunque fueron declarados esenciales sólo trabajaron con guardias mínimas. La baja actividad por el freno de la demanda llevó a que los campos shale declinen rápidamente. Desde mediados de mayo se pueden ver movimiento en los pozos de gas, con el objetivo de completar tareas pausadas en marzo y para cumplir con la demanda estacional por el invierno.
Al respecto del Plan Gas 4 que pagaría u$s 3,5 el millón de BTU, Wood Mackenzie observa: introducción de riesgos de pago desde el gobierno, incertidumbre a largo plazo, una posible competencia desleal y subsidios cruzados indiscriminados. "Hay otros precios de mercado y los mecanismos de contratación que podrían ser más eficientes y proporcionar la supervisión que el mercado argentino de gas necesita", opinó Chávez.
En ese sentido, Chávez propuso que la adopción de contratos a largo plazo con precios en moneda mixta, complementados por subastas a corto plazo para abordar los desequilibrios. "Podría proporcionar un marco sólido para el sector de gas del país", indicó. En relación a los usuarios más vulnerables, el referente de la consultora expresó que pueden fortalecerse la cobertura de tarifas sociales.
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