ver más

La importación de GNL no pasará a manos privadas por el aumento de precios de la guerra

Ante la escalada de precios del gas natural, el Ejecutivo frenó la privatización de la importación de GNL y Enarsa continuará con las compras.

La intención oficial de avanzar con la primera privatización de 2026 quedó en suspenso. Ante la escalada de la guerra en Medio Oriente y su impacto en los precios internacionales de la energía, el Gobierno resolvió no avanzar con la licitación que buscaba transferir al sector privado la importación de GNL. Así, la empresa estatal Enarsa continuará a cargo del abastecimiento durante este invierno y, al menos, un año más.

El proceso licitatorio había tenido como ganador a la española Naturgy, que logró imponerse en una instancia de desempate frente a Trafigura. En esa definición, la firma redujo su oferta desde USD 4,95 a USD 4,50 por millón de BTU, quedando a la espera de la aprobación final del Ejecutivo para asumir como comercializador del GNL a través de la terminal regasificadora de Escobar.

El contexto internacional frena la privatización del GNL

Sin embargo, el deterioro del contexto internacional cambió el escenario. Con precios del gas en alza y un horizonte incierto por la prolongación del conflicto, el Gobierno optó por frenar la transición. Desde fuentes oficiales señalaron que la decisión responde a la fuerte volatilidad del mercado global y al riesgo de trasladar mayores costos al sistema en un momento en el que el país intenta reducir su dependencia del GNL. Aun así, aclararon que el objetivo de avanzar hacia un esquema privatizado y competitivo se mantiene.

Antes del inicio del proceso, la propia secretaria de Energía María Tettamanti había adelantado a +e que “el costo de la molécula será el precio internacional del momento, tal como ocurría cuando importaba Enarsa. Lo que se define ahora de forma competitiva es ese plus operativo” y que si los precios no eran convenientes no se iba a avanzar.

GNL escobar regasificadora buques _ 3.jpg

Enarsa seguirá operando la compra de GNL para el invierno.

Preocupa la inflación

El contexto local también pesó en la definición. El reciente dato de inflación, que marcó un 3,4%, encendió alertas en el Ministerio de Economía. Luego de los aumentos en rubros como alimentos, educación y combustibles, sumar un nuevo ajuste vinculado a tarifas energéticas hubiese implicado una presión adicional sobre los precios.

La postergación de la privatización también se explica por factores estructurales. El Gobierno busca ganar tiempo hasta la finalización de obras clave de infraestructura, en particular los gasoductos que ejecuta TGS, que permitirán reducir significativamente la necesidad de importar GNL a partir de 2027.

De los 27 barcos que se compraron el año pasado, se pasaría a un rango de solo 10 barcos cuando se inauguren los loops y plantas compresoras del Gasoducto Perito Moreno en la expansión que trabaja TGS.

De todos modos, el impacto de los precios internacionales sigue siendo relevante. Para este invierno, aun con un volumen similar al del año pasado, se prevé que el costo total de importación prácticamente se duplique, alcanzando alrededor de USD 1.400 millones, según destacó el consultor Juan José Carbajales.