El legislador nacional recordó que la promoción de la producción de GNL y sus actividades asociadas implica inversiones a nivel nacional superiores a los U$S 5.000 millones por cada planta de licuefacción instalada y gran parte de esas inversiones estarán concentrada en la provincia del Neuquén por un aumento en la producción, “movilizando el capital no sólo de las grandes empresas sino también de numerosas Pymes regionales que prestan diferentes servicios”.
“De la mano de la venta de gas pasaríamos a otra escala y podríamos generar un superávit energético en el proceso de sustitución de importaciones, que nos generaría a los argentinos un saldo positivo de 20.000 millones de dólares a la balanza de pago en los próximos años”, consideró y a la vez recordó que la demanda de GNL prevista para los próximos decenios continuará incrementándose; mientras la producción de gas tendrá un rol destacado como energía de transición.
Finalmente, aseguró que el país necesita avanzar rápidamente en la instalación de un polo proveedor de GNL, “porque somos los únicos que poseemos la materia prima para producirlo y el posicionamiento en los mercados internacionales ya se está alcanzando. Por eso debemos avanzar rápidamente en el establecimiento del marco normativo que promueva estas inversiones”.
Como explicó +e, el proyecto de ley cuenta con el respaldo del bloque opositor de Juntos por el Cambio, que afirmó estar dispuesto a votarlo con algunas modificaciones puntuales.
La iniciativa ya fue girada tanto a la comisión de Energía y Combustibles presidida por el chubutense Santiago Igon, como a la de Presupuesto y Hacienda que comanda Carlos Heller. Sin embargo, todavía no hay fecha de tratamiento y fuentes parlamentarias consultadas por este medio anticiparon que el proceso “viene lento” producto del cierre de listas y la cercanía con las elecciones presidenciales.