De acuerdo a fuentes de la industria consultadas para esta nota, en Neuquén hay siete equipos que saldrán de actividad. Se trata de al menos una torre perforadora y seis equipos de workover (reparaciones) y pulling (mantenimiento).
Las operadoras comenzaron a enviar oficialmente notificaciones durante la última semana. En el diálogo que mantienen con las empresas de servicio dan cuenta de que se les hace insostenible mantener contratos millonarios ante el grado de incertidumbre que imponen los próximos meses y el arrastre del parate en una actividad que decayó más drásticamente desde marzo pasado.
Desde entonces se sumaron dos factores que extendieron sus duros efectos no solo en el país sino también en el resto del mundo: por un lado, la baja de precios del crudo, con una caída histórica de 60% en marzo pasado. A eso se sumó la cuarentena, que inmovilizó a millones de argentinos durante meses, lo que impactó de lleno en los surtidores.
Hoy el consumo de naftas se encuentra en el 50% de su nivel habitual de acuerdo a datos de la cadena de refinación, si bien durante tramos de la pandemia se había derrumbado hasta un 90% en los surtidores.
El impacto no tardó en llegar, con el consiguiente efecto también en Neuquén: los datos relevados en la industria, indican que en la última semana en las áreas provinciales había cinco equipos perforadores activos: están en manos de Chevron, ExxonMobil, PAE y Shell. En ese listado figuran otros cuatro de workover y otros tres de coiled tubing.
Al mismo tiempo, la decisión plantea una posible lectura a futuro sobre los niveles de actividad: varios de estos contratos se extendían con un horizonte de entre tres y cuatro años.
En medio ahora queda una negociación entre las operadoras y las empresas de servicios petrolero dueñas de esas torres: es un tire y afloje por pagos que deberán contemplar la cláusula de fuerza mayor.
Por lo que pudo saber +e, hay operadoras que incluso, en el actual contexto económico, buscan pagar un reconocimiento aún menor al establecido en esas cláusulas contractuales, que atienden el lucro cesante ante la retirada del mercado de una operadora.