¿Cómo es el ACR-300? El reactor representa una unidad de Generación III+ con tecnología de agua presurizada (PWR) y una potencia neta aproximada de 300 MWe. Este diseño, basado en ingeniería argentina, constituye un proyecto First of a Kind (FOAK) a nivel comercial global. Según Teófilo Lacroze, CEO de Meitner Energy Latam, la fortaleza del diseño radica en la innovación estratégica. "El 11% de los componentes de un reactor generan el 67% de los costos, es ahí donde enfocamos", explicó el directivo en un evento del sector.
La configuración horizontal del ACR-300 permite que los componentes y la construcción resulten un 40% más pequeños que otros diseños SMR de la competencia. Actualmente, la firma ya concluyó la ingeniería conceptual y trabaja en la ingeniería básica del diseño, tras superar con éxito dos revisiones críticas internacionales.
Impacto económico
El modelo de gestión otorga a Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA) el derecho de asumir la operación y el mantenimiento de la planta bajo condiciones de mercado. Por su parte, Meitner Energy abonará un canon por el derecho real de superficie sobre los terrenos estatales donde funcionará la central. La ejecución total del plan generará aproximadamente 2.000 puestos de trabajo directos durante las fases de desarrollo, obra, puesta en marcha y operación.
Federico Ramos Nápoli, secretario de Asuntos Nucleares, destacó la relevancia de este marco de colaboración público-privada: "El Estado genera las condiciones y garantiza la previsibilidad, y el sector privado invierte el capital asumiendo el riesgo". El plazo de construcción estimado alcanza los cinco años, condicionado a la aprobación del Ministerio de Economía y al licenciamiento de la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN).
Las centrales nucleares aportan alrededor del 7% de la electricidad que consume el país.
Contexto del sector
El anuncio coincide con una situación compleja en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), que recientemente oficializó la desvinculación de 61 empleados. El organismo enfrentó críticas por la aparente desarticulación del proyecto Carem, un prototipo de reactor pequeño de gestión estatal.
Fuentes oficiales diferencian ambos proyectos; mientras el Carem requiere aún trabajos de ingeniería complejos y costos de capital elevados, la propuesta de Meitner apunta a la construcción directa de un reactor comercial.
La fuga de talentos también afecta al sector público. Especialistas indican que más de 200 expertos abandonaron la CNEA recientemente, atraídos por mejores remuneraciones en el ámbito privado, tanto en el exterior como en empresas locales. En este sentido, Meitner Energy ya emplea a un equipo de 120 profesionales, principalmente en Bariloche, muchos de los cuales integraron previamente el proyecto Carem o se formaron en el Instituto Balseiro.