A lo largo de su trayectoria ocupó roles clave en organismos de control y en el ámbito binacional: fue Secretario Letrado del Directorio y Gerente de Control de Concesiones en el Organismo de Control de Energía Eléctrica de la Provincia de Buenos Aires (OCEBA); Coordinador Legal de la Secretaría de Energía Eléctrica en el entonces Ministerio de Energía y Minería; y se desempeñó como Asesor Letrado argentino en la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande y Asesor Jurídico de Yacyretá.
En los últimos años, integró el equipo de asesores de la Secretaría de Energía de la Nación y, más recientemente, ocupó la Secretaría de Directorio del ENRE.
“Su designación reafirma la decisión de sostener una conducción con amplio conocimiento técnico, regulatorio y jurídico del sector eléctrico, en un momento clave para consolidar la previsibilidad tarifaria, la atracción de inversiones y la reorganización institucional del organismo”, dijeron en la Secretaría de Energía.
Rolando había asumido el cargo en diciembre pasado en reemplazo de Darío Arrué, luego de que la actual secretaria de Energía, María Tettamanti, reemplazara a Eduardo Rodríguez Chirillo al frente de la cartera energética.
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Osvaldo Rolando había asumido en diciembre pasado como interventor en el ENRE.
Cambios de estructura
A comienzos de mes, el Gobierno anunció que avanzará en la unificación del ENRE con el Enargas —el ente regulador del gas— para crear una nueva entidad: el Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (Enrge).
Según lo dispuesto, el nuevo organismo debería estar plenamente operativo en un plazo de seis meses. Su directorio estará integrado por un presidente, un vicepresidente y tres vocales, designados por el Poder Ejecutivo tras un proceso de selección conducido por la Secretaría de Energía.
Durante el período de transición, el Enargas y el ENRE seguirán ejerciendo sus funciones habituales hasta que el nuevo organismo defina y apruebe su estructura organizativa. Entre sus atribuciones se encuentran la fiscalización del cumplimiento de las normas vigentes, la formulación de presupuestos, la elaboración del balance anual, la aplicación de sanciones y la administración de la tasa de inspección y control que financia su funcionamiento.