El fin de la era estatal en la alta tensión
El Estado nacional, a través de la empresa pública Energía Argentina S.A. (ENARSA), se retira de forma definitiva de la transportista eléctrica. El marco regulatorio consolida un esquema donde la prestación de este servicio público estratégico queda exclusivamente bajo el control y la inversión de operadores privados, manteniendo la fiscalización estatal.
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Genneia es líder en renovables en Argentina.
Transener no representa un activo más en el portafolio nacional. La compañía administra la infraestructura que funciona como la columna vertebral del Sistema Argentino de Interconexión (SADI). Opera más de 12.600 kilómetros de líneas de 500 kV que cruzan el país. Su red abarca unos 3.700 kilómetros desde Jujuy hasta Santa Cruz, y controla más del 80% del transporte en este segmento crítico.
El nuevo co-control societario junto a Pampa Energía
Con la inminente firma de la adjudicación, Genneia y Edison Energía ingresan al complejo negocio de la transmisión. Las firmas formalizarán su entrada al capital de Citelec, asumiendo de forma inmediata el co-control operativo de Transener en sociedad con Pampa Energía. Esta estructura une a gigantes de la generación y la distribución, integrando eslabones que definen el pulso del país.
Para Genneia, la adquisición significa un movimiento agresivo en su plan de expansión corporativa. La empresa lidera la provisión de soluciones energéticas sustentables con un 23% de la potencia instalada renovable en Argentina. Sus operaciones concentran el 21% de la capacidad eólica y el 26% de la solar. Con 14 complejos en funcionamiento (8 eólicos y 6 solares), la firma ya supera los 1.580 MW de capacidad y abastece a más de un centenar de clientes corporativos pesados.