La jugada llega mientras avanza el proyecto VMOS (Vaca Muerta Oil Sur), la obra que va a estirar la capacidad de exportación de crudo y en la que Vista tiene un rol activo. Se espera que empiece a operar el año que viene.
De Wall Street a Vaca Muerta
Vista no se quedó quieta esperando la novedad. La compañía que fundó Miguel Galuccio en 2017 viene de sumar los bloques Bandurria Sur y Bajo del Toro, comprados a Equinor, una operación que aportó 22.000 barriles diarios equivalentes a su producción total.
Con esas fichas nuevas sobre la mesa, la empresa ya bombea el equivalente a 160.000 barriles diarios de petróleo y gas, de los cuales el 70% sale al exterior. Galuccio habló de un salto en producción y capacidad de desarrollo dentro de la formación.
Vaca Muerta, mientras tanto, ya superó el millón de barriles diarios entre todos los operadores. Ese volumen la volvió, en los últimos años, una pieza cada vez más determinante para las cuentas externas de la Argentina.
FOTO DE ARCHIVO: El fondo de Peter Thiel compró el 1% de Vista Energy. REUTERS/Carlo Allegri
El magnate que ya no solo mira desde afuera
La relación de Thiel con el país excede la planilla de Excel. Compró una casa en Barrio Parque, fue a ver un superclásico entre River y Boca y hasta se metió en un torneo amateur de ajedrez en un club porteño durante su estadía.
En abril se reunió con Javier Milei en la Casa Rosada. Según contó después el propio Presidente, Thiel preguntó por la sostenibilidad de las reformas y llevó el impuesto a la riqueza a la charla: los dos coinciden en verlo como un castigo al éxito.
No fue el primer cruce entre ambos. Ya se habían visto en 2024, primero en el Milken Institute de Los Ángeles y después en Buenos Aires, un vínculo que la comitiva de Milei viene cultivando desde el arranque de la gestión libertaria.
Setiembre trae otra visita, esta vez con micrófono
Thiel va a volver al país el 1 y 2 de septiembre para encabezar "Vientos de Cambio", el foro que organiza la Fundación Libertad y Progreso en el Sheraton de Retiro. Ahí lo va a entrevistar el escritor chileno Axel Kaiser.
Comparte cartel con el ministro de Economía Luis Caputo, el de Desregulación Federico Sturzenegger, el viceministro José Luis Daza y el Nobel de Economía James Heckman, entre otros oradores llegados de distintos países de la región. Para el mercado, la agenda de Thiel funciona como un termómetro. Cada visita, cada reunión y ahora cada posición declarada en una empresa argentina se lee puertas adentro como una señal más de apetito inversor hacia el sector energético local.
Thiel repite hace tiempo que Occidente le dedicó demasiada energía a los "bits" y se olvidó de los "átomos", la infraestructura física que sostiene todo lo demás, incluida la que va a alimentar la inteligencia artificial. Esa idea también empuja a General Matter, su empresa de uranio enriquecido HALEU, que ya recibió fondos del Departamento de Energía de Estados Unidos. Vista, en ese esquema, entra como una pieza más de esa apuesta por la base energética del futuro.