De acuerdo a los especialistas, el panorama se explica por una combinación de factores que encarecieron los costos, disminuyeron los ingresos y dificultaron el acceso al crédito para poder postergar sus compromisos.
“Cayó el barril de petróleo, aumentaron todos los costos en dólares (especialmente los salarios y la logística), disminuyó la cantidad de fracturas en Vaca Muerta y se rompió la posibilidad de refinanciamiento de pasivos de estas empresas. Muchos bancos les quitaron línea y no refinancian”, explicó el analista financiero, Francisco Uriburu.
Por su parte, Florencia Calvente, Head of Research en ConoSur Investments opinió que “la característica común de estos emisores es que su estructura de ingresos tenía una proporción importante vinculada al dólar, con elevada proporción de costos en pesos. Esta situación, en un contexto de apreciación real del tipo de cambio, presiona los márgenes de rentabilidad de las empresas y su generación de caja y, por ende, aumenta sus necesidades de financiamiento”.
Albanesi
Albanesi es una de las empresas energéticas que entró en default.
Los motivos del default
Este contexto se da tanto por un escenario internacional adverso como por un complicado cuadro a nivel local. Afuera, el mundo no logró sortear la guerra comercial, siguen los temores de caída de actividad y no bajan las tasas de interés por miedo a un rebote inflacionario.
En tanto, en Argentina empezó una turbulencia marcada por la volatilidad del tipo de cambio, el salto de las tasas por el fallido desarme de Lefis, la incertidumbre de cara a las elecciones legislativas y una economía que ya está mostrando signos de estancamiento.
“La suba de tasas proveniente de la restricción monetaria del Banco Central impacta de forma directa en la posición financiera de todas las empresas. Es el resultado de las políticas restrictivas para recortar liquidez, secar la plaza y mantener estable el dólar hasta las elecciones”, agregó Uriburu.
Desde, ConoSur Investments, en cambio, hacen foco en los “niveles de apalancamiento y costos de financiamiento superiores al promedio del mercado”, que las hizo afrontar costos de fondeo más altos por “la normalización de las tasas del mercado producto de la estabilidad del tipo de cambio y previsibilidad del esquema cambiario que llevó a una menor demanda por cobertura DL, instrumento con el que este tipo de compañías solían financiarse” y por “mayor necesidad de financiamiento para cubrir flujos por la baja de márgenes y el aumento del costo financiero, que culmina en más deuda e impacta en sus indicadores crediticios”.
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Se concretó la quiebra de President Petroleum.
El futuro
Hacia adelante, Florencia Calvete proyecta una actitud de “prudencia” por parte de estas compañías, que buscarán “aumentar su productividad y eficiencia”.
Y en una recomendación para inversores, indicó: “Creemos que es clave diferenciar el perfil de los emisores: hay muchas compañías que tienen bajos niveles de apalancamiento, perfil de vencimientos extendido en el tiempo, amplia flexibilidad financiera e ingresos diversificados, que resultan adecuados para inversores conservadores, ya que estas características les permiten sobrellevar de mejor manera los vaivenes de la macro argentina”.