El congelamiento del impuesto a los combustibles generó una pérdida fiscal de USD 2.000 millones
La medida dispuesta por el Gobierno buscó contener precios en surtidor, aunque implicó un fuerte impacto en la recaudación y acumuló casi USD 2.000 millones de pérdida en lo que va del año.
El congelamiento del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Dióxido de Carbono (CO2) aplicado durante octubre de 2025 tuvo un impacto fiscal considerable y respondió a un objetivo económico puntual: evitar una nueva suba en los precios de las naftas y gasoil. Así lo detalla un informe reciente de la consultora Economía & Energía, que analizó las consecuencias de la medida oficializada mediante el Decreto N° 699 del 1° de octubre.
