Con la postura actual del gobierno provincial, que sugiere una supervisión más estricta en las 15 áreas hidrocarburíferas que se licitarán en 2025 bajo un modelo de “licitación continua”, se genera un cauto optimismo entre los jerárquicos. Ven en esta intervención una oportunidad para corregir errores históricos, aunque lamentan la tardanza en la reacción.
"Desde hace tiempo venimos advirtiendo que el petróleo es un recurso estratégico de Mendoza y que el Estado Provincial debía garantizar la continuidad laboral y la sostenibilidad ambiental en estas concesiones. Ahora, el gobierno parece tomar cartas en el asunto”, señaló el Secretario General, Julián Matamala.
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Cornejo dijo: "No seremos tan ingenuos".
Y agregó: "Este sindicato siempre pidió que las nuevas licitaciones prioricen planes de inversión sólidos, estabilidad laboral y fiscalización ambiental, demandas que históricamente no fueron escuchadas".
La salida de YPF, que ahora concentrará sus operaciones en Vaca Muerta y en dos áreas no convencionales en Mendoza, crea un vacío que las nuevas operadoras deberán llenar. La provincia enfrenta el desafío de transitar hacia "un modelo menos dependiente de YPF", una tarea compleja dado el contexto de infraestructura limitada y la predominancia de empresas de menor escala.
La promesa del gobierno de no repetir los errores del pasado y supervisar de cerca las próximas licitaciones es un paso adelante, pero el Sindicato de Jerárquicos del Petróleo de Cuyo insiste: la intervención estatal debe ser efectiva y sostenida para proteger la industria petrolera de Mendoza y a sus trabajadores.
Esta nueva postura del Poder Ejecutivo es valorada, ya que no solo protege las futuras concesiones, sino que, fundamentalmente, garantiza la estabilidad y la proyección laboral de miles de familias petroleras mendocinas, aseguraron desde el gremio a través de un comunicado.