Así como las buenas noticias no paran de llegar para el shale argentino, Bolivia no logra repuntar su producción de hidrocarburos y el futuro no es prometedor. Según publicó El Diario, el país andino pasó de alcanzar un pico de 60 millones de metros cúbicos día (MMmcd) en 2014 a 28 MMmcd en 2025, a pesar del lanzamiento del Plan de Reactivación del Upstream (PRU) en 2021.
Si bien había grandes expectativas con el proyecto Mayaya, los analistas le bajaron el precio debido a que a la falta de transparencia de los informes de exploración.
Un guiño a Vaca Muerta
Petrobras estudiará oportunidades para importar y comercializar gas argentino. Así lo aseguró Álvaro Tupiassu, gerente ejecutivo de gas y energía de la petrolera federal brasileña, en un seminario sobre gas natural de la asociación de hidrocarburos IBP en Río de Janeiro.
“Nuestra visión es actuar como agente del mercado, comercializando y aprovechando una oportunidad de compra de gas, una nueva oferta”, subrayó y destacó: “Negociamos igual que otros actores”.
Sin embargo, Tupiassu agregó que es poco probable que esto suceda en los próximos meses debido a la llegada del invierno en el hemisferio sur, cuando Argentina aumenta su demanda interna de gas.
Brasil ya importa algo de gas argentino. Tecpetrol, Pluspetrol, Pampa Energía, TotalEnergies y Pan American Energy (PAE) son las operadoras que ya exportan al gigante latinoamericano.
Las operaciones se realizan en asociación con la estatal boliviana de hidrocarburos, YPFB, propietaria de la red de ductos que conecta a los dos países. Históricamente, Petrobras fue el principal importador de gas boliviano a través del gasoducto Bolivia-Brasil (Gasbol).