Esta evolución consolida las proyecciones del Gobierno y de las empresas del sector, que estiman que el comercio exterior energético puede cerrar 2025 con un superávit superior a los 6.000 millones de dólares. A más largo plazo, el objetivo estratégico es multiplicar ese número y llevarlo por encima de los 25.000 millones anuales hacia el final de la década.
El peso de Vaca Muerta
La tendencia al alza está impulsada especialmente por el shale oil de Vaca Muerta. Desde mayo, la producción volvió a crecer gracias a la mayor cantidad de pozos conectados, lo que permite anticipar una expansión sostenida para el segundo semestre del año.
Por el lado de las importaciones, se registró una caída del 39% en los primeros seis meses de 2025. Este descenso se debe a una mayor disponibilidad de gas de producción nacional, potenciada por la capacidad adicional del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner y otras obras que permitieron inyectar más volumen al sistema. Con menos necesidad de importar GNL y otros combustibles, el ahorro para la balanza comercial fue considerable.
Según el Instituto de Estrategia Internacional de la Cámara de Comercio Exterior de la República Argentina, las exportaciones energéticas crecieron un 110,5% en volúmenes respecto al primer semestre de 2024. El petróleo crudo lideró con ventas por 3.177 millones de dólares (un aumento del 25%), seguido por el gas natural con 364 millones, aunque en este caso se registró una caída interanual del 10%. Más atrás se ubicaron las naftas con 245 millones y los butanos licuados con 168 millones.
Datos para tener en cuenta
Mientras tanto, la balanza comercial total del país fue positiva en 2.788 millones de dólares, un 74% menos que en el primer semestre de 2024. El dato deja en evidencia la importancia estratégica del sector energético, que fue clave para evitar que la balanza global cerrara en rojo.
Pese a las oscilaciones en los precios internacionales del crudo, las empresas mantienen una visión de largo plazo. Según estimaciones del sector, por cada 10 dólares que cae el precio del barril, se pierden ingresos anuales por unos 2.800 millones de dólares. Aun así, la apuesta por incrementar la producción y ampliar la infraestructura continúa firme como pilar del desarrollo económico y energético del país.