Entre los principales hitos relevados se destaca la aprobación del primer proyecto petrolero de upstream bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Se trata del desarrollo de Rincón de Aranda, que contempla una inversión de U$S 4.500 millones y proyecta exportaciones por U$S 17.000 millones durante los próximos 30 años.
Asimismo, el informe realizado por RICSA ALyC resalta el desempeño del comercio exterior energético. Las exportaciones de combustibles y energía alcanzaron un máximo histórico y permitieron generar un superávit de U$S 1.543 millones, el mayor registrado por el sector. Ese resultado explicó el 44% del superávit comercial total de la Argentina durante el período.
Vaca Muerta sigue desafiando sus límites.
El reacomodamiento de los precios
Los datos históricos tienen lugar en un contexto internacional de reacomodamiento tras el alto al fuego entre Estados Unidos e Irán después de meses de conflicto en el Estrecho de Ormuz, y con el Brent cayendo a mínimos de U$S 70.
“Ya en julio, una nueva escalada y la revocación de la licencia de venta de crudo iraní devolvieron el Brent a niveles de USD 76-78. En paralelo, el sector energético argentino profundizó su expansión: el RIGI sumó su primer proyecto upstream petrolero (Rincón de Aranda, de Pampa Energía), Vaca Muerta marcó un récord histórico de fracturas y Genneia dio el primer paso para cotizar en Wall Street”, señalan los especialistas en Energía de RICSA ALyC.
Ante este contexto, el mercado de capitales reflejó el impacto de la caída del Brent sobre las compañías energéticas. Durante junio, la mayoría de las acciones del sector corrigieron parte de las fuertes subas acumuladas en los meses anteriores. Sin embargo, algunas empresas lograron sostener un desempeño positivo, como TGS (+1,3% mensual) y Pampa Energía (+0,8%), mientras que varias compañías mantienen importantes ganancias en la comparación interanual.