La OPEP+, que agrupa a la Organización de Países Exportadores de Petróleo y a sus aliados, encabezados por Rusia, acordó aumentar la producción en 648.000 bpd en julio y en agosto, mientras se deshacen por completo los casi 10 millones de bpd de recortes aplicados en mayo de 2020 para contrarrestar los efectos de la pandemia del COVID-19.
El grupo acordó este mes aumentar los objetivos de producción en otros 100.000 bpd en septiembre, bajo la presión de los principales consumidores, incluido Estados Unidos, que desean enfriar los precios.
Se cree que sólo Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos tienen cierta capacidad de reserva y podrán aumentar la producción de forma significativa.
La capacidad excedentaria de producción mundial de petróleo, concentrada principalmente en los dos productores del golfo Pérsico, está ya en mínimos históricos.