En la apertura de los mercados de este martes, el oro al contado subía un 1,1%, a 2.006,84 dólares la onza, tras tocar un máximo de una semana de 2.009,89 dólares. El lingote superó por vez primera el nivel récord de los 2.000 dólares a principios de agosto.
Por su parte, los futuros del oro en Estados Unidos avanzaban un 0,8%, a 2.015,30 dólares la onza.
El índice dólar, que compara al billete verde con una cesta de seis destacadas monedas, tocó su mínimo desde mayo de 2018, presionado por bajos rendimientos y sombríos datos económicos en Estados Unidos. Esta situación abarataba el precio del oro para tenedores de otras divisas.
El lunes último, el lingote llegó a trepar un 2,4%, impulsado por la compra por parte de Berkshire Hathaway -firma propiedad del multimillonario Warren Buffett- de una participación en la minera aurífera Barrick Gold. El oro tocó un máximo histórico de 2.072,50 dólares la onza el 7 de agosto.
En otros metales preciosos, la plata ganaba un 3,1%, a 28,24 dólares la onza; el platino subía un 2,1%, a 969,14 dólares; y el paladio mejoraba un 0,7%, a 2.214,68 dólares.