El petróleo en Estados Unidos tuvo un leve declive por debajo de los 20 dólares y el Brent tocó su mínimo en 18 años por temor a que los cierres a nivel mundial por el coronavirus duren meses y la demanda se desplome aún más.
En concreto, el referencial internacional Brent perdía 1,99 dólares, o un 7,98%, a 22,94 dólares el barril, tras haber caído a 22,58 dólares, su cota más reducida desde noviembre de 2002. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) en Estados Unidos cedía 96 centavos, o un 4,46%, a 20,55 dólares, después de bajar más temprano a 19,92 dólares.
El precio del crudo es tan bajo que ya no sería rentable. Ese es el análisis que hacen expertos como Bjornar Tonhaugen, de Rystad Energy. "Llas cadenas de suministro del mercado petrolero están rotas por las increíblemente grandes pérdidas en la demanda de crudo, lo que obligará a recurrir a todas las alternativas de ajustes disponibles en abril y mayo (como una rebaja en las tasas de refinación y un aumento del almacenaje").
La guerra de precios entre Arabia Saudita y Rusia también es un golpe duro a la industria de los hidrocarburos. "La OPEP, Arabia Saudita y Rusia podrían arreglar sus diferencias, pero la OPEP no puede hacer mucho más. El impacto en la demanda del COVID-19 es simplemente demasiado grande", dijo Lachlan Shaw, del National Australia Bank.