En este contexto, los futuros del crudo Brent se negociaban con un alza de un 1,24%%, a 111,86 dólares, mientras que los futuros del West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos se disparaban en 2,26 dólares, o un 2,1%, a 109,02 dólares por unidad, después de haber tocado un máximo de 112,84 dólares.
"La invasión rusa de Ucrania implica que los temores sobre el suministro seguirán siendo el centro de atención", dijo Stephen Brennock, del corredor PVM, aunque agregó que hay "un nuevo sentido de urgencia de todas las partes involucradas" para revivir el acuerdo nuclear iraní.
De acuerdo a Reuters, el crudo alcanzó su nivel más alto en una década esta semana y los precios registrarán sus mayores ganancias semanales desde mediados de 2020, con el índice de referencia estadounidense subiendo más de 18 % y el Brent un 13%.
El jueves, los precios oscilaron en un rango de 10 dólares, pero se cerraron a la baja por primera vez en cuatro sesiones, ya que los inversores se centraron en la posible reactivación del acuerdo nuclear con Irán, que se espera impulse las exportaciones de petróleo iraní y alivie la escasez de suministros.
Los valores del petróleo van en escalada por los temores de que las sanciones occidentales por el conflicto de Ucrania interrumpan los envíos desde Rusia, el mayor exportador mundial de la materia prima y sus productos derivados.
Asimismo, la actividad comercial del crudo ruso se ha desacelerado debido a que los operadores dudan en realizar compras por las sanciones, mientras que el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, se encuentra bajo una presión creciente para prohibir las importaciones estadounidenses de petróleo ruso.