Por este motivo, la empresa debió parar actividades en Puesto Hernández y Chihuido de la Sierra Negra, según informó ante una consulta de +e.
Más temprano, en una entrevista con LU5, Pereyra había planteado "problemas con los convencionales en Rincón de los Sauces". Habló del cierre de yacimientos por parte de YPF y de acusaciones a personal del sindicato que había hecho la empresa "aduciendo que hay desmanes y cierres de válvulas".
Pereyra deslindó responsabilidades de integrantes del sindicato en los "derrames". Por el contrario, deslizó que "al ponerse gente de YPF a trabajar, hubo un derrame impresionante y están trabajando al respecto".
La situación tuvo lugar en medio de la puja de sectores del gremio en la zona de Rincón, que reclaman la reactivación de los yacimientos de ese punto de la provincia.
La producción en ese lugar había sido paralizada en el primer tramo de la pandemia. YPF afirma que luego fue reactivada y que desde este fin de semana volvió a frenarse producto de los hechos que denuncia y ahora están en plena etapa de investigación.
"Estamos preocupados por esto, y por eso hemos pedido una entrevista con el ministro de Energía Alejandro Monteiro y con el vicepresidente de convencionales (de YPF Gustavo Astie)", afirmó el sindicalista, que hoy hizo una recorrida por consultorios médicos en Neuquén.
"Hemos pedido claridad en esto. Vamos a colaborar en todo lo que tengamos que colaborar. No es nuestra forma de proceder en el sindicato, Hubo un manto de sospecha de que trabajadores nuestros estaban cerrando las válvulas. Ningún trabajador va a destruir su sustento diario", aseguró el gremialista.
La reunión de mañana con las empresas petroleras, marca la vuelta formal a una negociación que mantiene en vilo a miles de trabajadores de todas las cuencas productoras.
El último acuerdo regía hasta el 31 de mayo. Se fijó allí una pauta salarial que estableció que el personal que no iba a ser requerido en sus funciones, producto de las restricciones que impuso en los yacimiento la cuarentena, percibiría el 60% de sus haberes.
En los hechos, fue una dificultad poder cumplir con esa suma para buena parte de las pymes que forman parte de la cadena de valor del sector.