YPF se transforma en una empresa de carácter competitivo y con una proyección latinoamericana para las compañías privadas que existían en ese momento en el mercado argentino. “Los ocho años (1922-1930) del modelo ‘mosconiano’, son vitales en el modelo de YPF. Son años de mucha importancia porque implican la verdadera construcción de esa empresa madre del petróleo argentino. Con el tiempo se convirtió en la principal y la más importante empresa estatal de la historia argentina”, destacó.
Ese periodo también permitió construir infraestructura en todos los yacimientos y creó, en 1925, la destilería de Ensenada, que fue el corazón de la destilación de petróleo. También se avanzó en los buques de transportes de petróleo, oleoductos para sacar el crudo desde Plaza Huincul hasta Buenos Aires y se invirtió en hospitales, proveedurías o talleres de producción.
La salida de Mosconi da paso a la militarización de los yacimientos de la Patagonia en busca de asegurar la producción debido a la inestabilidad que significaba la Segunda Guerra Mundial y da paso al primer momento de privatización de la compañía: lo social. Los campamentos se empiezan a desarmar y los trabajadores pasan a ser contribuyentes, por ejemplo, del municipio de Comodoro Rivadavia.
La comunidad ypefiana todavía no absorbía este golpe cuando se produjo la privatización total de la compañía. “Es el momento más traumático de YPF. La privatización tuvo que ver con políticas nacionales, pero respaldo de SUPEh, que significaba la estructura más alta del sindicalismo. En algunos lugares hubo una gran resistencia, pero en otros la lucha fue menor”, aseguró el investigador de la casa de altos estudios.
La privatización impulsada por el Gobierno de Carlos Menem generó un gran pesar entre los extrabajadores. Los años pasaron y la administración de Cristina Fernández de Kirchner anunció la reestatización de YPF. Fue en 2012 y muchos creyeron que volvería aquel modelo mosconiano. “Se dio en un contexto distinto, pero muchos pensaban que la reestatización era volver al viejo modelo de la empresa absoluta, inclusiva y de Mosconi. Eso fue una fantasía. Ese modelo empresarial no podría existir hoy, pero, en el imaginario social, estaba presente”, consideró.
Para Cabral Marques, YPF tiene un legado enorme que no solo está vinculado a la producción. “En las lógicas de experiencia de vida, hay persona que viven conectadas con el viejo modelo de vida de YPF. Eso está muy presente, incluso en aquellos que no fueron parte del modelo mosconiano”, aseguró.