Además, destacaron que Preska no hizo lugar a todos los pedidos de los demandantes.
El fallo fue favorable para la petrolera de bandera, aunque no para la Nación Argentina, que deberá seguir pujando en los tribunales estadounidenses contra el fondo Burford, que compró el derecho a litigar a empresas privadas, los cuales fueron reconocidos hoy por el tribunal.
La jueza consideró que “los demandantes eran tenedores de valores de YPF en los momentos necesarios y, por lo tanto, tienen derechos contractuales exigibles frente a la República” y a una “sentencia sumaria contra la República por sus reclamos por incumplimiento de contrato”.
Los demandantes reclaman un pago que va los 7.000 millones a los 18.000 millones de dólares. La jueza denegó la solicitud de los fondos de fijar la indemnización por daños y perjuicios que deberá pagar la Argentina, y resolvió que el monto deberá fijarse en un nuevo juicio por daños.
Burford Capital, un bufete de acción global que cotiza en la bolsa de Londres, compró el derecho a litigar contra YPF y el Estado argentino a dos ex accionistas privados de la petrolera, que en su momento plantearon que YPF debió hacer una oferta pública a los accionistas minoritarios y no sólo acordar con el socio mayoritario al momento de la expropiación, la española Repsol.
Ambos grupos (Petersen y Eton Park) iniciaron el juicio contra el Estado argentino e YPF, porque consideraban que -al momento de la estatización del 51% de la empresa en 2012- se debió hacer una oferta de adquisición por toda la empresa y no solo por una parte.
En resumen, hoy Preska determinó que Argentina es responsable, pero accedió a la petición de YPF de desestimar los reclamos en su contra.