Ambos contratos se dispararon un 8% el lunes, sus mayores avances diarios en más de cinco meses, después de que los laboratorios Pfizer y BioNTech dijeron que su tratamiento experimental contra el COVID-19 tuvo una efectividad superior al 90%, según los resultados iniciales de sus ensayos.
"Una vacuna viable es, sin duda, un punto de inflexión para el crudo, un mercado donde la mitad de la demanda procede del movimiento de personas y cosas", señaló JP Morgan en una nota, según reproduce la agencia de noticias Reuters.
"No obstante, como hemos escrito con anterioridad, el crudo es un activo al contado que debe aclarar primero los desequilibrios actuales en la oferta y la demanda", agregó.
Los precios se vieron impulsaron también por comentarios del ministro de Energía de Arabia Saudita, que dijo el lunes que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados, un grupo conocido como OPEP+, podrían ajustar el pacto de recorte de suministros si la demanda se desploma antes de que la vacuna esté disponible.