Una segunda ola agresiva de infecciones y un nuevo confinamiento parcial para frenar la propagación de la enfermedad han empañado las perspectivas de crecimiento en Alemania.
Alemania ha cerrado bares, restaurantes, cines y gimnasios durante un mes hasta finales de noviembre. Las escuelas y comercios permanecen abiertos bajo ciertas condiciones.
Felbermayr dijo que si, en un primer paso, una vacuna podría proteger a grupos vulnerables, muchas actividades culturales podrían reanudarse y los restaurantes y hoteles podrían reabrir.
Sería posible aliviar las restricciones durante el verano que inicia en junio, y una vez que el 50-60% de la población alemana esté vacunada, se podrían levantar todas, dijo.
Pfizer dijo el lunes que la vacuna experimental que está desarrollando con el socio alemán BioNTech fue más de un 90% efectiva en la prevención del COVID-19, según los datos iniciales de un gran estudio que desató ilusiones en todo el mundo.
El IfW espera que el ingreso per cápita en Alemania crezca entre un 4% y un 5% una vez que se pueda controlar la pandemia, lo que prevé que ocurra a partir de la primavera del próximo año.
Esa suposición ahora parece ser cada vez más realista, según Felbermayr. "Una condición previa es que la vacuna realmente pueda producirse y administrarse a muchos cientos de millones de personas en todo el mundo", agregó.
(Reporte de Rene Wagner, escrito por Kirsti Knolle, editado en español por Daniela Desantis)
FUENTE: REUTERS