Aguada del Chañar fue motivo de pujas entre distintas operadoras que querían hacerse de un área con potencial de shale oil, en el contexto del 2018 cuando muchas compañías giraron sus inversiones al petróleo ante las complicaciones que mostraba el gas. Finalmente YPF se quedó con el bloque en 2019 y desembolsó 95,5 millones de dólares (hubo ofertas de Tecpetrol, Vista y Pan American Energy).
La concesión abarca dos yacimientos, Loma Colorada (Gas) y Bosque Chañar (Petróleo), y se ha documentado la existencia de hidrocarburos en cuatro formaciones, entre ellas Vaca Muerta.
YPF compró el bloque con con instalaciones de superficie como una planta de tratamiento de gas, un gasoducto de 42 kilómetros que la conecta con las instalaciones de YPF en Loma Campana; además de una batería que incluye tres tanques de almacenaje de petróleo de 160 m3 cada uno.
Durante la firma del traspaso, YPF se comprometió a realizar una inversión de 10 millones de dólares para cumplir, antes de octubre de 2020, un compromiso con la provincia de Neuquén. En el medio, el impacto de la pandemia del COVID-19 hizo tambalear a la industria hidrocarburífera en todo el mundo, por lo que muchos planes fueron reconfigurados. No obstante, la compañía logró su objetivo de iniciar el desarrollo del Aguada del Chañar.