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VMOS emitió su primer bono local y logró la segunda emisión corporativa en dólares más grande del país

La compañía emitió deuda a 48 meses por un monto de US$ 233,6 millones.

La empresa VMOS S.A. anunció hoy el resultado de su primera emisión en el mercado de bonos a 48 meses por un monto de US$ 233,6 millones. La tasa de interés fue del 6,25% anual. Se trata de la segunda emisión más grande de deuda local corporativa en dólares en su debut en el mercado local.

"El resultado de la licitación constituye una nueva señal del interés de los inversores por el desarrollo de Vaca Muerta ya que se recibieron ofertas por más del doble del monto que inicialmente se preveía de USD 100 millones", explicó la empresa a través de un comunicado.

La principal vía del crudo de Vaca Muerta

VMOS es un proyecto de infraestructura, impulsado por las principales empresas productoras de shale del país, que permitirá ampliar la capacidad de transporte de petróleo desde Vaca Muerta hacia la costa atlántica de Río Negro y fortalecer la capacidad exportadora de la Argentina.

La obra ya alcanzó un avance del 80%, consolidándose como uno de los principales proyectos de infraestructura energética del país. Esta transacción complementa el financiamiento internacional cerrado en 2025 por U$S 2.000 millones, que representó el Project finance más grande realizado en Argentina.

Los avances de la obra

La operación comercial de VMOS debería arrancar en febrero con capacidad inicial de 180.000 barriles diarios, un volumen que ya de por sí reordena la logística del petróleo no convencional en la región.

Ese número va a subir mes a mes hasta llegar a los 550.000 barriles diarios hacia julio o agosto del año que viene. Es el volumen de régimen, el que convierte al VMOS en una pieza central de la exportación argentina de crudo.

Sumando todos los frentes del proyecto, la obra mueve a cerca de 1.500 trabajadores, un número que da una idea del tamaño real de lo que se está construyendo.

En la terminal marítima de Punta Colorada el trabajo tampoco es intensa. Ya está colocado el techo del tercer tanque de almacenamiento, mientras el cuarto sigue en construcción, con cuadrillas trabajando en paralelo sobre ambas estructuras.

Bajo el agua, avanzan las soldaduras de la obra submarina, la parte menos visible pero más delicada del proyecto: es la que va a permitir que los barcos carguen el crudo directamente desde la terminal hacia los mercados internacionales.