Todos los trabajos fueron parados el fin de semana cuando el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) reportó un movimiento en la magnitud de 3.8 a cuatro kilómetros de profundidad el sábado último por la madrugado. Desde el lunes 1 hasta el jueves 4 de junio ocurrieron temblores tanto del lado argentino como del chileno.
Algunas organizaciones ambientales considera que durante el aislamiento social preventivo y obligatorio se vivió un tiempo de merma de los sismos en la zona de Añelo y Sauzal Bonito. Desde el día 20 de marzo se habían sentido solamente cuatro temblores en la región, tiempos donde había guardias mínimas, sin fracking ni perforación y más de 20 mil trabajadores suspendidos por la pandemia.
La fuerza de estos movimientos pone nuevamente en agenda si existe una relación entre el fracking y los sismos, que el año pasado tuvo como epicentro al pueblo de Sauzal Bonito. La geóloga Silvia Barredo explicó en una entrevista con LM Neuquén que para alterar las capas a 10 kilómetros de profundidad hay que generar una enorme energía inducida, aunque no descartó que se necesitan más estudios para despejar dudas. Se iniciaba la instalación de una red de sismógrafos.
"El territorio provincial tiene una característica geológica joven lo que hace que tenga movimientos permanentes. Esto hace necesario contar con tecnología que nos permita realizar mediciones de esos movimientos, que se dan en todos lados no solo en Sauzal Bonito, permitiéndonos arribar a las conclusiones que determinen fehacientemente el origen", dijo en junio del año pasado el subsecretario de Energía, Minería e Hidrocarburos, José Gabriel López.
LEÉ MÁS
Escanean Vaca Muerta: ¿qué hay detrás de los sismos?
Volvió el fracking: sólo 28 etapas en mayo en Vaca Muerta