"Los trabajadores hemos puesto todo, sobre todo con la adenda y cuando había que traer inversiones. Con el gremio hermano que dirige el compañero Guillermo Pereyra trabajamos juntos en muchas de estas cosas. Todo lo bueno que se podía hacer se diluyeron con el decreto que tiró por el suelo la posibilidad de desarrollar Vaca Muerta", apuntó el dirigente sindical.
"Estos rumores sobre los despidos se conocen hace un tiempo y realmente estamos viendo la posibilidad de que la situación no se dispare", explicó Arévalo sobre el contexto que atraviesa la industria.
"El decreto 566 -continuó Arévalo- vino a hacer un desastre, fue extemporáneo e inservible para el desarrollo de Vaca Muerta. Tenemos muchas expectativas de que el gobierno de Alberto Fernández esté a la altura de las circunstancias. Estamos muy esperanzados de que el las nuevas autoridades aprovechen la oportunidad histórica y que Vaca Muerta no quede estancada por la inoperancia del gobierno saliente".
El titular del gremio jerárquico apuntó que las propuestas de retiro voluntario son frecuentes en el sector, propuestas económicas que desaconsejan a los afiliados "La experiencia nos dice que la responsabilidad queda en cada uno de ellos, pero tienen que tener en cuenta que después es difícil reincertarse en la industria", remarcó el dirigente.
Por su parte, en contacto con +e, el dirigente Guillermo Pereyra confirmó que el gremio de petroleros de base mantiene el alerta. Si bien no tienen en agenda un plenario, la comisión directiva está facultada por la última reunión de tomar medidas en el caso de que hubiera despidos masivos. "No hemos tenido un solo despido, pero estamos atentos", señaló el titular del sindicato de petroleros privados.
Tal como lo adelantó este medio, el sindicalista había planteado el jueves que había empresas que estaban buscando "arreglar" el pago de indemnizaciones y que una compañía H&P, quiso despedir 80 empleados, pero el gremio trabó la posibilidad en una conciliación obligatoria.