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Oxenford: "Estamos uniendo dos ecosistemas energéticos", el de Estados Unidos y Vaca Muerta

El embajador argentino en Washington, Alec Oxenford, afirmó que integrar el potencial de Vaca Muerta con el capital y la tecnología de Estados Unidos es clave para el futuro energético.

El embajador argentino en Washington, Alec Oxenford, aseguró en Houston que la próxima etapa de Vaca Muerta dependerá de combinar los recursos y el talento argentino con el capital, la tecnología y la experiencia desarrollada por la industria estadounidense. Dijo que el proceso ya está en marcha y puso al LNG y a la infraestructura como el próximo gran salto. Estamos uniendo dos ecosistemas energéticos: el de Estados Unidos y Vaca Muerta.

Vaca Muerta dejó de ser para la Argentina una discusión sobre potencial geológico. Para Alec Oxenford, el desafío ahora es otro: transformar esos recursos en producción, infraestructura y exportaciones y, para hacerlo, integrar cada vez más estrechamente la industria argentina con el ecosistema energético de Estados Unidos.

Shale in Argentina en Houston

El embajador argentino en Washington eligió esa idea para abrir este jueves la quinta edición de Shale in Argentina: Unleashing Vaca Muerta to the World, que reunió en Houston a operadores, compañías de servicios, funcionarios e inversores vinculados con el desarrollo de la formación neuquina.

“Estamos hablando de unir dos ecosistemas energéticos”, planteó Oxenford. De un lado ubicó “el know-how estadounidense, la tecnología estadounidense y el capital estadounidense”. Del otro, “el talento argentino y la oportunidad argentina”. Houston, sostuvo, es precisamente uno de los lugares donde esa integración puede producirse.

La ciudad concentra ingenieros, empresas de servicios, proveedores de tecnología, inversores y emprendedores formados durante décadas alrededor del shale estadounidense. Son, dijo, muchas de las capacidades que la Argentina necesita incorporar para acelerar la siguiente etapa de Vaca Muerta.

“El proceso ya está en marcha”, aseguró. Oxenford mencionó la presencia histórica de Chevron en Vaca Muerta y la llegada de nuevos jugadores estadounidenses con experiencia directa en la revolución del shale de Estados Unidos como señales de un vínculo que hasta pocos años atrás hubiera resultado difícil de imaginar. La distinción que marcó Oxenford ante un auditorio colmado de empresas norteamericanas y argentinas: aumentar la producción ya no alcanza.

“Producir más petróleo y gas es solamente una parte de la ecuación”, señaló. El próximo paso requiere gasoductos y oleoductos, puertos, almacenamiento, plantas de procesamiento, energía e inversiones de una escala mucho mayor. Allí aparece el LNG como una de las piezas fundamentales.

En ese sentido destacó el proyecto de exportación de gas natural licuado que impulsa YPF junto con sus socios internacionales y habló de una inversión estimada en USD 51.000 millones, a la que calificó como una iniciativa capaz de modificar la escala económica del país. “No es simplemente un proyecto energético. Es una transformación para la Argentina”, sostuvo.

La lógica detrás de esa expansión, explicó, consiste en dejar atrás un sistema energético pensado principalmente para abastecer el mercado interno y comenzar a construir otro preparado para competir como exportador global.

Eso implica vender petróleo, gas y LNG al mundo, pero también desarrollar toda la infraestructura necesaria para sostener ese crecimiento.

Estados Unidos, Socio Estratégico en Energía

Oxenford vinculó esa transformación con la decisión del gobierno de Javier Milei de profundizar la alianza estratégica con Estados Unidos.

El país norteamericano continúa siendo el principal origen individual de inversión extranjera directa en Argentina y concentra aproximadamente el 18% del stock total. El diplomático sostuvo que esa relación encuentra en la energía uno de sus terrenos con mayor potencial.

“Estados Unidos aporta capital, tecnología, cultura emprendedora, experiencia operativa y compañías energéticas líderes. Argentina aporta recursos extraordinarios, una fuerza laboral altamente calificada y un marco de inversiones que está mejorando”, resumió.

“La combinación puede ser enormemente poderosa.” En ese esquema, Vaca Muerta aparece como algo más que una formación hidrocarburífera.

Oxenford sostuvo que su desarrollo puede generar decenas de miles de millones de dólares de inversión, expandir infraestructura, construir un ecosistema sofisticado de compañías de servicios y modificar la estructura productiva argentina. También destacó el RIGI como una herramienta diseñada para ofrecer previsibilidad de largo plazo a proyectos de gran escala.

El régimen ya reúne más de 40 iniciativas entre proyectos aprobados y en evaluación y una cartera cercana a los USD 200.000 millones si se incorporan las últimas grandes presentaciones realizadas al programa.

Según el embajador, petróleo, gas, minerales críticos, generación eléctrica e inteligencia artificial comenzarán a formar parte de una misma estrategia de inversiones.

Los grandes centros de datos que demanda la expansión de la inteligencia artificial necesitan enormes cantidades de energía confiable y competitiva. A la vez, las nuevas tecnologías requieren minerales críticos, infraestructura y cadenas de abastecimiento seguras.

Argentina, sostuvo, reúne varias de esas condiciones simultáneamente: “Tenemos petróleo, tenemos gas, tenemos minerales, tenemos energía nuclear, tenemos litio, tenemos energía, tenemos tierra, tenemos agua y tenemos talento”, enumeró.

A eso sumó una condición geopolítica: Argentina se encuentra en una región alejada de buena parte de los principales conflictos internacionales.

Para Oxenford, la misma disponibilidad de energía que permitiría convertir al país en un gran exportador de petróleo y LNG podría también transformarlo en un destino competitivo para industrias intensivas en electricidad, infraestructura digital y grandes centros de datos.

Por eso, planteó, la discusión que comenzó alrededor del shale está entrando en otra etapa. Ya no se trata solamente de cuánto petróleo o gas puede producir Vaca Muerta. Se trata de qué economía puede construirse alrededor de ellos.