Las proyecciones para TGS
En la entrevista, Mindlin detalló que se construirán nuevas plantas de procesamiento de gas y que TGS aumentará su capacidad de transporte en un 50%.
Con más de 9.300 kilómetros de gasoductos que atraviesan siete provincias, TGS conecta los principales yacimientos con los centros urbanos de consumo. En la última década, la empresa consolidó su presencia en Neuquén con la construcción de la Planta Tratayén y un sistema de gasoductos de 183 kilómetros que recorre el corazón de Vaca Muerta, brindando soluciones a los productores de la región.
Mindlin subrayó que la compañía no solo trabaja en la ampliación de sus gasoductos, sino también en nuevas plantas de procesamiento diseñadas para extraer líquidos como propano, butano y etano del gas producido en la cuenca. "Estas inversiones son esenciales para monetizar las enormes reservas que tenemos y para consolidar a Argentina como un jugador clave en el mercado energético", afirmó.
El papel de Vaca Muerta
Mientras TGS espera que el Gobierno nacional defina avanzar con el proyecto de ampliación del Gasoducto Perito Moreno —una inversión estimada en 700 millones de dólares—, Mindlin destacó el impacto estructural que el desarrollo de Vaca Muerta ya está teniendo en la matriz energética del país. "Argentina pasó de ser un importador de gas a prepararse para exportar volúmenes significativos en los próximos años. TGS está en el centro de este boom energético, cumpliendo un rol fundamental en el transporte de esta producción", agregó.
La expansión en capacidad de transporte y procesamiento se alinea con la meta de duplicar las exportaciones argentinas en los próximos cinco o seis años, proyectando ingresos similares a los 35.000 millones de dólares anuales generados actualmente por las exportaciones agrícolas.