La infraestructura, clave para competir globalmente
Uno de los ejes centrales de la exposición de Marín fue la infraestructura. Recordó que en los años 90 la industria energética argentina construyó un entramado de gasoductos y oleoductos que permitió sostener el desarrollo durante dos décadas. Sin embargo, remarcó que las necesidades actuales son diferentes y que los cuellos de botella deben resolverse con nuevas obras.
“Estamos haciendo una infraestructura que nunca se había hecho en la Argentina, con el objetivo de bajar costos y preparar al país para exportar”, afirmó Marín.
El directivo destacó que estas obras requieren capital intensivo y visión estratégica.
Además, puso énfasis en otro desafío menos visible pero igual de importante: el abastecimiento de arena para el fracking. Según explicó, la magnitud del transporte de este insumo clave amenaza con saturar rutas y volver insostenible la operación si no se encuentra una solución conjunta.
El salto de calidad de YPF
El CEO de YPF señaló que la modernización de las refinerías, especialmente en Luján de Cuyo, será determinante para posicionar a la compañía en el mercado de exportación de combustibles.
“En mayo se terminará la obra en Luján de Cuyo. Este año, por el gran trabajo que se está haciendo en las refinerías, ya mejoramos casi la mitad de su capacidad. No se extrañen si en el corto plazo estamos exportando Infinia, nafta y gasoil”, adelantó Marín ante la audiencia de la AOG 2025.
Este paso representa un cambio estructural en el negocio downstream de YPF, ya que permitirá no solo abastecer con mayor calidad al mercado local, sino también proyectar excedentes al exterior.
GNL: un proyecto estratégico para Argentina
Otro de los puntos que Marín resaltó fue el avance en el plan de licuefacción de gas natural (GNL), clave para transformar el potencial de Vaca Muerta en exportaciones a gran escala. Según detalló, YPF ya mantiene reuniones con los constructores de barcos necesarios para llevar adelante el proyecto.
El esquema contempla que la primera planta, denominada LNG 1, será íntegramente argentina, mientras que en LNG 2 la compañía se asociará con inversores internacionales. “Nuestro competidor es Estados Unidos. Es un desafío enorme, pero lo vamos a lograr”, aseguró.
Marín reconoció que el mayor obstáculo es la inversión necesaria para alcanzar la decisión final de inversión (FID), aunque insistió en que el proyecto avanzará de manera firme.
Formación y empleo: el Instituto Vaca Muerta
En cuanto a la formación de capital humano, Marín subrayó la importancia de preparar a miles de trabajadores para enfrentar la expansión de la industria. En ese sentido, recordó que el Instituto Vaca Muerta, desarrollado junto con el gremio y la Fundación YPF, busca capacitar a 10.000 personas en los próximos cinco años.
“No quiero que la gente aprenda a los empujones ni que se lastime. Con el Instituto Vaca Muerta estamos trabajando para que quienes ingresen a la industria estén mejor preparados, con más capacidades y menos riesgos”, explicó el directivo.