Anteriormente, en otras ocasiones, el gobierno provincial había rechazado el envío de Gendarmería. Por ejemplo, en el tenso 2016, cuando el precio del crudo se desplomó y las operadoras de todas las cuencas enviaban telegramas de suspensión o de despido. La presencia de gendarmes en un escenario de negociaciones con las compañías solo hubiera acentuado la bronca de los petroleros.
Su rol en Santa Cruz y Chubut
Los antecedentes de la intervención de Gendarmería en yacimientos de petróleo y gas se dieron en contextos de conflictividad social muy grande. Los dos más destacados de la historia reciente fueron en la Cuenca del Golfo San Jorge.
En Las Heras, provincia de Santa Cruz, una protesta de petroleros en 2006 terminó en una batalla campal frente a la comisaría del pueblo petrolero reclamando la liberación de un dirigente sindical. El policía Jorge Sayago recibió un balazo y murió. El gobierno nacional constituyó un comité de crisis y envió 230 gendarmes para custodiar la zona y los yacimientos, donde persistía una huelga.
En 2012, el yacimiento de Cerro Dragón, el gran petrolero argentino que opera Pan American Energy, fue violentamente ocupado por “los dragones”, una facción de obreros de la construcción que querían su propia representación sindical y sueldos equiparados a los petroleros al considerar que hacían iguales tareas. El gobierno de Chubut solicitó el envío de gendarmes para desalojar las rutas. En aquella intervención ocurrió una tragedia: un camión cerealero chocó de frente con el colectivo que transportaba a los gendarmes y fallecieron en el acto nueve efectivos.
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Rechazo del Gobierno y del gremio
Los contextos mencionados eran de mucha conflictividad en el sector. El senador y sindicalista Guillermo Pereyra manifestó que en Neuquén existe un acuerdo de paz social, firmado por varios gremios, y un clima de tranquilidad para las operaciones en los yacimientos de Vaca Muerta.
“Es inconcebible que se autorice a una fuerza de seguridad a actuar como si estuviéramos en estado de conmoción interna, cuando la realidad demuestra que Neuquén tiene una fuerza de seguridad propia, capaz de controlar su territorio”, dijo Pereyra.
“Gendarmería está para custodiar las fronteras, no Vaca Muerta. No existe ninguna razón de seguridad nacional ni de excepción que merezca considerar la posibilidad de instalar fuerzas federales en el territorio provincial”, manifestó el vicegobernador neuquino Rolando Figueroa.