Al respecto, Guiñazú explicó que el convenio con YPF fue alcanzado tras una “intensa negociación de varios meses”, y detalló que “se trata de una apuesta muy grande que hace la provincia”.
“Se busca promover la recuperación terciaria en toda la franja sur de Mendoza, en yacimientos jóvenes. La empresa está promoviendo la incorporación prematura de la recuperación terciaria, así que estamos avanzando con un proyecto del que esperamos contar con una inversión de alrededor de 400 millones de dólares y 300 pozos nuevos en esa región”, indicó el actual asesor de la Subsecretaría de Energía de la provincia.
Al referirse a la explotación de Vaca Muerta del lado mendocino, el exfuncionario sostuvo: “Es una zona geológicamente muy parecida al área que ya se conoce en la parte neuquina, con lo cual esperamos tener buenos resultados y poder lanzar el desarrollo de la formación del lado de nuestra provincia, corriendo contra el reloj y haciendo frente a todas las complicaciones por las que está pasando el sector hidrocarburífero tanto a nivel regional como a nivel global”.
“En el caso de Mendoza, como la formación en nuestra parte es más rica en petróleo que en gas, es mayor nuestro apuro para desarrollar la industria del crudo. En cambio, el gas posiblemente tenga un aporte mucho más prolongado como energía de transición en este camino que el mundo ha encarado”, aclaró.
Sin embargo, Guiñazú advirtió que una de las debilidades con las que cuenta la provincia en la zona a explotar es la falta de infraestructura: “Mediante un compromiso de ambas partes, hemos asumido el trabajo de reforzar esta cuestión, buscando sinergias con otros desarrollos que tenemos en la región, entre ellos la mina de Potasio de Río Colorado”.
“Nos interesa más el desarrollo económico que tracciona la propia exploración y explotación de petróleo que la regalía que recibe la provincia en sí misma por la extracción, nos interesa más mantener un sector dinámico por la cantidad de empleo que crea”, señaló.
Finalmente, el extitular del organismo remarcó las acciones llevadas adelante por la provincia para mejorar la situación de los yacimientos maduros, traer más tecnología a la región y apostar hacia una puesta fuerte a nivel institucional y a nivel económico.
“El acuerdo con YPF tiene varias aristas, donde Mendoza hace un aporte muy importante para el desarrollo del proyecto piloto. Estamos cruzando los dedos para que la geología nos responda y la técnica esté a la altura de las circunstancias, y para que finalmente podamos desarrollar de una vez por todas la formación del lado mendocino”, concluyó Guiñazú.