“Se está hablando de crear un régimen para blindar a Vaca Muerta del resto de la economía porque es uno de los pocos sectores que puede atraer y generar muchos dólares. Creo que ahí está el desafío”, agregó.
“Hasta ahora la gestión energética lo que pasaba al ser una coalición gobernante se retrasaban algunas decisiones como la segmentación, el gasoducto o el régimen de hidrocarburos. Por lo cual, hay un poco de esperanza con la asunción de Massa en Economía y el avance en Energía. Puede avanzar más rápido, pero queda un año y es electoral”, subrayó.
Asimismo, el director de Energía en Ecolatina subrayó que hace mucho tiempo las empresas vienen planteando reglas claras. “Hay un tema con la exportación que no se resolvió y tampoco con las divisas. La oportunidad es inmensa. Hay que sentarse, poner reglas claras y esto va a funcionar”, consideró.
Dreizzen también se refirió a la segmentación energética subrayando que la proyección de los subsidios es del 2,5 del PBI, el mismo déficit que se comprometió el Gobierno nacional a bajar con el FMI. “Eso no quiere decir que sea culpa de la energía, pero sirve para entender la magnitud. La segmentación que se aplicó hace que solamente pague la tarifa plena el 10% del mayor poder adquisitivo. Esto tuvo un efecto muy pequeño. Este año se va a aplicar gradualmente y entraría a pleno recién en el 2023”, aseveró.
“Massa anunció que se iba a poner un tope de consumo y eso es un dato que tanto no va a impactar porque el que más consume es la clase alta que ya se le sacó el subsidio y la clase baja que se calefacciona de electricidad, pero con la tarifa social no va a tener ese tope”, agregó.
“Lo que sí tendrá impacto es que hay 4 millones de personas que no se inscribieron para recibir los subsidios y si se le sacan esos subsidios, puede tener un efecto de bajar 400 mil millones de dólares. Hay que ver si políticamente se puede hacer”, consideró.