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La amenaza invisible: cómo Vaca Muerta puede blindar sus tuberías contra el óxido y el desgaste

El upstream neuquino instala 800 km anuales de ductos, mientras la corrosión y erosión amenazan la rentabilidad y seguridad. Franco Andriani, presidente de Socotherm, analiza la coyuntura de un mercado en crecimiento.

El desarrollo masivo de Vaca Muerta exige una infraestructura de transporte a la altura de su productividad. Hoy, la industria petrolera instala cerca de 800 kilómetros anuales de ductos en el upstream, cifra que alcanzará los 1200 kilómetros a corto plazo gracias a la mayor eficiencia de los pozos. Ante este volumen, la corrosión y la erosión amenazan de forma directa la rentabilidad y la seguridad operativa.

En este contexto, el Grupo Andreani inauguró semanas atrás una nueva planta en Plaza Huincul, a través de una asociación con Plastiferro. La instalación está dedicada a la fabricación de tubos flexibles en rollo bajo la marca TuboGreen, los cuales eliminan el acero de la ecuación y evitan los daños generados por los fluidos corrosivos del shale.

En diálogo con Más E, Franco Andreani, presidente de Socotherm (empresa del grupo especializada en el revestimiento de tuberías), analizó la evolución de este eslabón crítico. La fábrica neuquina posee una capacidad de 200 kilómetros al año y produce actualmente para el segmento convencional mientras avanza en la calificación técnica con las grandes operadoras.

"El fracking devuelve mucha arena y eso genera una erosión letal para el acero. El competidor directo para nosotros es la corrosión y las soluciones para bajar los costos", detalló Andreani.

El Grupo Andreani inauguró semanas atrás una nueva planta en Plaza Huincul dedicada a la fabricación de tubos flexibles.

La nueva tecnología no solo soporta estas condiciones extremas, sino que aporta una visión ecológica a largo plazo. Al ser inmunes a la corrosión, las redes subterráneas tendrán una segunda vida útil asegurada: cuando los yacimientos agoten su producción, funcionarán como canales de agua para riego en tierras provinciales. Así, se transforma un pasivo ambiental en un activo de infraestructura hídrica, en sintonía con los nuevos cánones al agua impulsados por el gobierno provincial, cuyo costo bajará para las operadoras que presenten proyectos que extiendan la frontera bajo riego.

El desafío del midstream y la mira en el Argentina LNG

El salto de escala en la Cuenca Neuquina también transforma el midstream. La industria pasó las líneas de 24 o 36 pulgadas para planificar caños de hasta 48 pulgadas. Estas dimensiones inéditas para la historia argentina marcan el pulso de las grandes obras de evacuación.

Actualmente, Socotherm compite en la licitación lanzada por YPF para aplicar el revestimiento interno de los megaductos vinculados al proyecto Argentina LNG. Para hacer frente a esta demanda —y cumpliendo con el pedido de la petrolera de generar valor agregado local—, la empresa posee un terreno en San Antonio Oeste (Río Negro) preparado para instalar una planta enfocada en este recubrimiento, un proceso tecnológico diseñado para mejorar el flujo de gas.

La innovación resulta innegociable. Andreani advierte que competir en el mercado de recubrimientos externos convencionales contra los volúmenes de China o India resulta inviable, pero el valor agregado de las soluciones a medida garantiza la competitividad nacional.

“Notamos que desarrollar soluciones para Vaca Muerta nos permitía vender soluciones más sofisticadas al mundo, y ahí empezó una nueva etapa. En los últimos años, los fluidos comenzaron a ser altamente corrosivos, por lo que desarrollamos tecnologías que aguantaran tanto la corrosión como la erosión de la arena”, explicó el directivo, y agregó: “Para ser competitivos tenemos que tener soluciones tecnológicas iguales o mejores que las que tiene el Permian, siempre adaptadas a Vaca Muerta”.

Esta robustez técnica se respalda en su historial: Socotherm ha revestido más de 200.000 kilómetros de ductos y construido más de setenta plantas a escala global con servicios "llave en mano". Su diversificado portafolio abarca aislamientos térmicos, mantas termocontraíbles, lastrado de concreto (como el aplicado recientemente en el ducto submarino VMOS de 38 pulgadas) y su máximo orgullo: Innerbond. Este sistema es el primer revestimiento interno tricapa del mundo, 100% adherido al acero e impermeable, lo que permite reducir drásticamente costos al eliminar el uso de químicos inhibidores.

En el ámbito local, la firma ya marcó hitos recientes con la ejecución del ducto piloto Innerbond para YPF en el yacimiento Laje 48 y el despliegue de su tecnología Innerliner para rehabilitar el Acueducto Los Toldos 2 Este.

El presidente de Socotherm proyecta una nueva veta de negocios enfocada en la vida útil de las instalaciones: “Vemos que habrá mucho crecimiento en las rehabilitaciones de líneas. Es una parte del negocio que permite reducir costos a la petrolera, porque no es lo mismo instalar un tubo nuevo que repararlo en el lugar. Toda esa tecnología de reparación va a estar acá, en Neuquén”.

Las soluciones nacidas en Neuquén logran cruzar fronteras con éxito. Años atrás, la compañía diseñó un recubrimiento térmico específico para combatir la parafina en los inicios de Loma Campana. Ese desarrollo le permitió ganar una licitación internacional frente a 30 empresas (25 de ellas chinas) para aislar 1.500 kilómetros de cañerías en el megaproyecto del oleoducto EACOP en Tanzania.