El salto tiene fecha de inicio. En abril de 2025, Vista Energy, la petrolera de Miguel Galuccio, le compró a la malaya Petronas su 50% del bloque. YPF conservó la otra mitad y la operación. Desde entonces, el área aceleró como pocas en la formación y pasó a ser el activo estrella de la sociedad.
La Amarga Chica es uno de los bloques estrella de YPF en Vaca Muerta.
Una compra que cambió el tablero
La adquisición de La Amarga Chica se pagó con 900 millones de dólares en efectivo al cierre y otros 300 millones diferidos, en dos cuotas para 2029 y 2030. Petronas, además, se quedó con unos 7,3 millones de acciones de Vista, cerca del 7% de la compañía, valuadas en unos U$S 300 millones.
Por eso las cifras que circularon variaron entre 1200 y 1500 millones, según cómo se contaran las acciones. Para el efectivo, Vista Energy usó fondos propios y un préstamo de 300 millones del Banco Santander. Fue la primera compra de la empresa en un bloque que no opera, una señal de confianza en YPF.
Lo que se llevó Vista no era poca cosa: 46.594 acres en la ventana de shale oil, 247 pozos en producción, reservas probadas de 280 millones de barriles equivalentes a fines de 2023 y un inventario de 400 locaciones por perforar. Además, el bloque está pegado a Bajada del Palo Oeste, su área insignia.
De 38.000 a 48.000 barriles netos
El efecto se vio enseguida en los resultados de Vista. En el segundo trimestre de 2025, el primero con el bloque consolidado, La Amarga Chica le aportó a la compañía 38.733 barriles equivalentes diarios netos. Galuccio definió la operación como “transformadora” y la empresa registró una ganancia contable de 202,5 millones de dólares.
Después, la curva siguió subiendo. La producción neta del bloque para Vista pasó a 43.409 barriles diarios en el tercer trimestre de 2025 y a 48.368 en el primero de 2026. En el segundo trimestre de este año se mantuvo en 47.814, ya con los activos de Equinor sumados a la cartera.
El ritmo de perforación explica buena parte del fenómeno. En 2025, el bloque conectó 59 pozos, el 15% de todos los pozos de shale oil enganchados en Vaca Muerta, más que Loma Campana y Bandurria Sur. Galuccio sostiene que hay continuidad geológica con Bajada del Palo Oeste y que los pozos rinden en forma comparable.
El sorpasso a Loma Campana y los superpozos
Octubre de 2025 fue el mes bisagra. Además de desplazar a Loma Campana, La Amarga Chica tuvo el pozo más productivo del país: el LaCH-392(h), con 2349,9 barriles diarios. Seis de los diez mejores pozos petroleros de ese mes estaban dentro del bloque, según los datos de GtoG Energy Consulting.
En abril de 2026 llegó el pico mensual: entre 89.436 y 89.864 barriles diarios, según cómo procese cada consultora las declaraciones juradas de la Secretaría de Energía. Para unos, volvió al primer puesto del ranking de producción; para otros, quedó apenas 202 barriles detrás de Loma Campana. Es el mayor registro desde la llegada de Vista.
Después hubo vaivenes. En mayo cayó a 78.146 barriles diarios, la baja más fuerte entre las grandes áreas, y en junio se recuperó a 83.124. En agosto, el último dato disponible, marcó 82.541 barriles, mientras la producción de petróleo de la Argentina tocaba otro récord por encima de los 925.000 barriles diarios.
Fracturas récord y la barrera de los 100.000 barriles
La actividad en el campo no afloja. En julio, cuando el fracking en la cuenca cayó a su nivel más bajo del año, La Amarga Chica concentró 574 de las 2010 etapas de fractura de toda Vaca Muerta, más de una cuarta parte. Los trabajos se repartieron en dos pads y estuvieron a cargo de Halliburton.
Lo que queda por desarrollar es mucho. Vista estima 400 locaciones de pozos por perforar en todo el bloque, y al momento de la compra certificó reservas probadas netas de 139,2 millones de barriles equivalentes. En la industria ya miran la marca de los 100.000 barriles diarios, que hasta ahora solo alcanzó Loma Campana.
La historia tiene algo circular. La Amarga Chica arrancó en 2014 con un piloto de 550 millones de dólares, una cifra que hoy no se ve en la formación, y fue Galuccio, entonces al frente de YPF, quien sumó a Petronas como socia. Once años después, fue él mismo quien le compró esa participación.