En la locación, la empresa opera con gas sin tratar para alimentar las bombas: cerca del 80% de la energía de ese equipo sale del gas. Tiene además tres sets de coiled tubing y trabaja para cubrir la demanda de las operadoras. "Estamos arriba de las 22 horas de bombeo continuo", destacó Previtali.
El objetivo es ofrecer un servicio llave en mano que baje la demanda de rigs en la cuenca, con un trabajo paralelo sobre datos para mejorar la performance de los equipos. "Argentina es un país donde nos gusta probar la innovación. Invertimos fuerte y vimos que podemos hacer más", agregó.
Todo a gas y hecho en el país
En Calfrac, el director general Adrián Martínez describió una expansión en varios frentes. Hoy operan dos sets de fractura, además de cementación y coiled tubing, y acaban de sumar wireline. "Somos la única división de Calfrac que da cuatro servicios", remarcó.
La migración ya está en marcha: los equipos fueron adaptados para bombear a gas y la meta es llegar al 100%. También cambia la forma de operar. "La idea es instalar bombas más grandes y que la inteligencia artificial nos avise antes de que el equipo falle", contó Martínez.
El segundo set se construyó en la Argentina y antes de fin de año llegarán doce bombas más, con la mira en un tercer set de fractura. En coiled tubing tendrán siete unidades y en cementación se aprobaron tres equipos nuevos. "Todos nuestros equipos los construimos acá", subrayó.
"Competimos con Permian y debemos estar a esos niveles", dijo Gutiérrez, Halliburton.
Cien años y la presión de los costos
Patricio Whitney, managing director de SLB, aseguró que la compañía cubre en el país todo el espectro de servicios. En perforación, dijo, ya diseñan "desde Vaca Muerta hacia el mundo" para recortar tiempos, mientras pasan los equipos de fractura a gas y marcan récords en etapas de fractura.
La empresa integra fractura y válvulas, trae plantas modulares y suma una capa digital "para tomar decisiones más rápidas y mejores". En el año de su centenario, y con más de 90 años en la Argentina, anticipó la llegada de dos equipos full gas y la reconversión del resto de la flota.
La visita del CEO global dejó una buena impresión, admitió Whitney, aunque con condiciones. "Hay un foco importante en la Argentina, pero nos piden cierta rentabilidad", reconoció. Por eso trabajan en bajar los costos de servicio y en dos desafíos que, según él, marcan la agenda: capacidad y productividad.
La llegada del Zeus
Halliburton cumple 70 años en el país. Su vicepresidente, Héctor Gutiérrez, ordenó la estrategia en tres ejes: eficiencia, subsuelo y capital humano. "Cualquier mejora mínima se convierte en un impacto tremendo", explicó al presentar el Zeus, el primer set de fractura eléctrico que trabajará fuera de Estados Unidos. El equipo opera para YPF en el marco de un contrato de cinco años.
El cambio obligó a reentrenar a los operarios, que ahora trabajan con alta tensión. Gutiérrez apuntó a más confiabilidad y menos emisiones. En perforación, su sistema rotativo resuelve el tramo vertical y el horizontal en una sola carrera, con un promedio del 95%. "Competimos con Permian y debemos estar a esos niveles", sostuvo.
Bajo tierra, la compañía usa fibra óptica para seguir la fractura en tiempo real (temperaturas, presiones, comunicación entre pozos) y alimentar algoritmos que mejoren la operación. "Hay mucha visibilidad en la Argentina. Se puede competir con Permian", insistió el directivo.
El talento, el verdadero cuello de botella
Si en algo coincidieron los cuatro fue en el recurso humano. "Uno puede traer equipos, pero el talento demora años", resumió Whitney. SLB trabaja en planes de diversidad, en sumar más mujeres, mejorar la accesibilidad de sus bases e incorporar personas con distintas capacidades.
Halliburton entrevista para tomar a doce jóvenes profesionales que, tras un año de entrenamiento, saldrán al campo. Los operarios pasan una semana intensiva antes de sumarse y la capacitación sigue después, incluso en habilidades blandas. Gutiérrez atribuyó a ese trabajo las más de 22 horas de bombeo alcanzadas.
En tanto, Previtali ubicó la formación en el centro de Tenaris: becas, una escuela propia y la planta de Campana como base. Destacó el vínculo con Neuquén, el apoyo a iniciativas que lideran Tecpetrol y Vista, y el Instituto Vaca Muerta. "Es uno de los desafíos más importantes que estamos teniendo", dijo.