El documento, que fue suscrito por el secretario de Energía, Darío Martínez, el ejecutivo de Powerchina Jiao Zifeng y Chen Hua en representación de Shanghai Electric Power Construction, pone en marcha un proceso de elaboración del proyecto ejecutivo, el análisis de costos y la evaluación general de la iniciativa, que podrá derivar en un contrato comercial y en financiamiento por parte de bancos chinos.
“Este es el primer paso para la concreción de una verdadera red de gasoductos que permitirá simultáneamente evacuar la producción nacional de gas para abastecer los centros de consumo y nuestras centrales térmicas”, destacó Martínez.
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Darío Martínez aseguró que las obras en gasoducto permitirán ahorrar u$s1.150 millones al año en importaciones.
Agregó que “la puesta en marcha de esta obra permitirá sustituir las actuales importaciones de GNL, la declinante producción del gas boliviano y la importación de combustibles líquidos que hoy queman las usinas térmicas, ahorrando 1.150 millones de dólares anuales en divisas al país”.
“Esta obra es vital para que las regiones productoras puedan incrementar y colocar la producción de gas argentino, lo que hoy se ve limitado por la capacidad de transporte del actual sistema troncal de gasoductos”, remarcó, para luego explicar que la iniciativa “se trata de distintas obras asociadas que potencian la red de gasoductos existente y de nuevos gasoductos desde Vaca Muerta hasta el sur de Santa Fe”.
De esta forma, el gobierno, que había anulado una licitación de la administración de Mauricio Macri, reflota el proyecto de construcción de un gasoducto central que se realizaría en dos etapas: una primera desde Tratayén, en Neuquén, hasta Salliqueló, en la provincia de Buenos Aires; y una segunda desde ese punto nodal hasta territorio santafesino.