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El funcionario mendocino manifestó que la operación puede tardar entre dos o tres meses concluyendo el set de fracturas. “Estamos muy expectantes porque empezar el año con ese tipo de actividad y que se pueda explorar la lengua de Vaca Muerta en Mendoza es muy atractivo para la industria en la provincia”, subrayó.
La provincia no solo se espera el piloto no convencional, sino que también tiene en vista otro tipo de desarrollos a futuro: el proyecto de crudo extrapesado es un claro ejemplo. “Nosotros tenemos en el borde de cuenca, lo que es la parte norte de la Cuenca Neuquina, el anillo de los pesados. Allí, hay dos proyectos interesantes: uno lo está desarrollando YPF en Llancanelo y otro lo llevan a cabo Hattrick y Emesa, que han presentado un plan de inversiones muy atractivo para desarrollar pesados”, aseguró.
Mendoza también planea hacerse fuerte en la recuperación terciaria. La parte sur de Malargüe se caracteriza por tener yacimientos que todavía no están maduros por lo que YPF analiza desarrollar un proyecto de polímeros similar al de Manantiales Berh, después de los grandes resultados que se obtuvieron en Chubut.
El desafío para lo que viene será buscar instrumentos para hacer más atractiva la explotación de los campos maduros en la Cuenca Cuyana, teniendo en cuenta que hay un gran porcentaje en el corte de agua lo que hace mucho más costosa la operación. “Seguimos pensando y poniéndonos creativos para ver cómo hacer para que continúe esa explotación porque termina resultando el 35% de lo que es la producción en Mendoza. No podemos dejarla de lado”, afirmó.
La característica más elocuente que tuvo la provincia fue la sinergia que construyó entre todos los actores de la industria para hacerle frente a la falta de equipos que hay en el país.
“Es un tema importante en Mendoza sobre todo porque cuando hay algún equipo disponible va para Vaca Muerta así que cuesta poder traerlos para acá. La verdad es que las empresas lo que han buscado es optimizar y hacer sinergias entre sí. Cuando una empresa logra traer un equipo perforador, se pone de acuerdo con otra para compartir los costos y demás. Tratan de optimizar el uso del mismo equipo para distintas operaciones. Lo mismo pasa con los equipos de workover. Hay muchas empresas que comparten los equipos entre sí y eso es positivo porque la industria va creciendo con el aporte de todos”, consideró el director de Hidrocarburos de Mendoza.